Sociedad

Seguridad alimentaria no está garantizada en el país

La seguridad alimentaria que se traduce en un derecho de cada individuo, de poder contar con los productos necesarios para ...


La seguridad alimentaria que se traduce en un derecho de cada individuo, de poder contar con los productos necesarios para su alimentación, preocupa a los panameños ante la falta de políticas de Estado que garanticen esta medida.

Expertos indican que ante la situación precaria del sector agrícola por falta de un plan de desarrollo sostenible, la alimentación de la población panameña podría estar a expensas de las importaciones, lo que trae como consecuencia productos costosos.

Gran cantidad de hectáreas han dejado de producirse. /Foto Archivo

 

Este es un factor que se une a la falta de rubros producidos en el país, ya que el alto costo de los alimentos ha ocasionado que las personas no se alimenten bien con los nutrimentos necesarios.

Según un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (Fao), uno de cada cinco niños en Panamá menores de 5 años sufre de desnutrición crónica. Esta cifra se triplica en las poblaciones indígenas.

La seguridad alimentaria es un "derecho humano" para todos los ciudadanos, por lo que es fundamental que los Gobiernos garanticen la producción de alimentos de buena calidad", dijo la experta en temas de agro, Úrsula Kiener.

 

Indicó que, de acuerdo con la FAO, se entiende por seguridad alimentaria a la capacidad del Estado de producir alimentos sanos que ayuden a la población al logro de su desarrollo.

Producción que en los últimos años se ha visto bastante afectada, lo cual se demuestra en la disminución de hectáreas sembradas de los principales alimentos que consumen los panameños.

El rubro que más ha visto afectado su siembra es la cebolla, la cual ha bajado de 2003 a 2016 en un 74.1%, seguido del arroz (30.9%), el maíz (5.1%) y los frijoles de bejuco (2.3%).

 

Augusto Giménez, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, señaló que Panamá es un país atípico, en donde las legislaciones son totalmente permisibles, lo que beneficia más a las importaciones que a la siembra de los principales rubros de consumo en el país.

Algo que --según él-- se puede notar en la baja que han sufrido rubros como la cebolla, el maíz, arroz, etc.

Añadió que en ocho años, más de 35 mil hectáreas han dejado de sembrarse en el país, lo que para él es "alarmante".

 

Destacó que esto ha hecho al país prácticamente dependiente de las importaciones, lo que es un "riesgo" muy enorme porque los otros países siempre te van a vender en el momento en que tenga y en el peor de los casos cuando les "sobra" productos.

Resaltó que esta situación pone en peligro la seguridad alimentaria de los panameños, los cuales están comiendo alimentos de mala calidad producto de las importaciones.

Agregó que frente a estos, las autoridades locales deben buscar la manera de crear políticas de Estado dirigidas a levantar el sector agropecuario, así como de dotarlos de mejores tecnologías para que en un futuro puedan mejorar su producción.

Entre tanto, el productor Maximino Díaz destacó que --por ejemplo-- en el caso específico del arroz de 2003 a la fecha casi unas 40 mil hectáreas han dejado de sembrarse y eso se debe a los descuidos de los gobiernos en ayudar a los productores.

Resaltó que igual suerte ha corrido el maíz, la cebolla y otras hortalizas que han bajado su siembra, lo que pone en peligro el abastecimiento de comida para los panameños.

Agregó que las tierras están allí, pero que los productores ya no están animados a sembrar porque se encuentran con disyuntivas, como que cualquier persona decide importar e inunda los mercados reduciéndoles sus ganancias.

Situación que es compartida por Guillermo Salazar, exministro de Desarrollo Agropecuario, quien indicó que esta situación con las importaciones ha generado gran desconfianza entre los bancos, productores y sistema productivo nacional.

Destacó que para que esto no se dé, lo primero que hay que hacer es destinar suficiente recurso para apoyar al agricultor nacional.

"Panamá tiene gran potencial para producir alimentos, de manera que no podemos continuar en este proceso de contracción de la producción nacional", destacó.

Sin embargo, aunque el presupuesto para el 2017 es el más robusto que se ha proyectado para el país, la inversión en la producción sigue sin ser parte importante en la agenda gubernamental, como lo han venido señalando actores de sectores como el agropecuario y el industrial.

Y es que la asignación de recursos por sectores muestra que en la agenda gubernamental el fomento a la producción está en el último lugar, según el proyecto de ley de presupuesto presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ante la Asamblea Nacional.

El monto asignado a todos los sectores aumentó, ocupando el desarrollo de los servicios sociales el primer lugar con un incremento de 42%, seguido por la suma asignada a los servicios financieros, la cual creció 17.2%, servicios generales (15.5%), desarrollo de la infraestructura (12.3%), otros (10.7%) y el desarrollo y fomento de la producción ocupó el último lugar, con 2.3%.

La situación es crítica para el sector productivo.

La agricultura, ganadería y silvicultura crecían 0.4% en 2014, en 2015 decrecieron 0.3% y este año se registra durante los primeros meses del año la misma baja, 0.3%.

Salazar indica que la alta dependencia de las importaciones ha hecho que merme en el mercado la producción de cebolla, poroto, entre otros productos, ya que los productores no se sienten confiados, se sienten inseguros respecto a poder vender lo que producen.

Esto se traduce en alto costo de los productos que requieren los panameños para alimentarse, de tal forma que ponen en riesgo su propia salud al alimentarse de manera no apropiada.

"Si las proteínas son caras, entonces, las familias optan por llenarse de almidón, carbohidratos, y si eso es así, no van a tener la dieta balanceada, y si los niveles de ingresos de la población se ven afectados por el aumento de los precios, entonces, no se tiene el mismo poder adquisitivo y se afecta la nutrición", dijo Salazar.

Ante esta situación, preocupa a los expertos en la salud el sobrepeso en la población.

Según la Organización Mundial de la Salud, en el país tres de cada cinco adultos presenta sobrepeso y alrededor de tres de cada 10 presentan obesidad.

Úrsula Kienner señaló que en Panamá por no producir alimentos de buena calidad, se está dando otro problema, y es que se ha disparado la obesidad y la diabetes.

Expertos indican que para tener bajos precios y que la población tenga acceso a ellos hay que garantizar la producción.


Cifras

74.1% ha caído la siembra de cebolla en Panamá en los últimos 12 años, según productores.

40 mil hectáreas de arroz han dejado de sembrarse en el país, asegura productor.

Factor de riesgo en la cadena comercializadora

Yoris Morales, presidente de la Sociedad Comercializadora de Alimentos del Mercado de Abastos, sostiene que debido a la falta de planificación y políticas agropecuarias, llegará el momento en que el país cuente con los recursos para importar el alimento, pero no encontrará rubros suficientes para autoabastecerse.

Explicó que este caso sucedió con la crisis de la cebolla, cuando EE.UU. era el único país que cumplía con las normas sanitarias, sin embargo, el mismo no contaba con la cantidad de cebolla necesaria, y dijo en un momento dado que no exportaría a Panamá, lo que puso en riesgo el abastecimiento de este producto en el país, y lo mismo podría ocurrir con otro rubro.

Destacó que en Panamá no se cuenta con la tecnología necesaria, por ejemplo, con invernaderos para asegurar la producción en un momento dado.


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1037089
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América