Sociedad

Sitios públicos, valorados como ‘agua en el desierto’

Aunque se han adecuado y construido canchas, parques y modestos centros de recreación en las periferias de la capital, aún no es suficiente. Según estándares internacionales, las ciudades deben tener 10 metros cuadrados por habitante como espacio verde destinado a la recreación.


Zaira Rojas (zaira.rojas@epasa.com) / -

Cifras

  • 1 millón 641 mil 96 metros cuadrados destinados a espacios públicos para la recreación en el distrito de Panamá.
  • 356 mil metros cuadrados son de la Cinta Costera.

Espacios

  • Los expertos señalan que el espacio público tiene una dimensión social, cultural y
  • política. Es un lugar de relación y de identificación, de manifestaciones políticas, de contacto entre la gente, de vida urbana y de expresión comunitaria.
  • Este espacio cumple funciones materiales y tangibles, es el soporte físico de las actividades
  • cuyo fin es “satisfacer las necesidades urbanas colectivas que trascienden los límites de los intereses individuales”.
  • Las ciudades que se desarrollan sin tomar en cuenta este importante elemento se
  • convierten cada vez más en conjuntos desarticulados, segregados.
  • Expertos sostienen que en la actualidad el espacio público se encuentra acosado por las nuevas
  • modalidades del urbanismo, donde impera el interés individual.

En el distrito de Panamá hay 1,641,096 metros cuadrados destinados a espacios públicos para la recreación; sin embargo, esta cantidad no es suficiente, dado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) exige como mínimo 10 metros cuadrados por habitante.

De esta cantidad de metros destinados a la recreación en Panamá, 356 mil corresponden a las áreas verdes de la Cinta Costera en sus tres fases (la tercera aún no está terminada), de acuerdo a informes del Ministerio de Obras Públicas; mientras que 1,285,096 metros cuadrados pertenecen a los diferentes parques y plazas distribuidos en los 21 corregimientos.

Para el urbanista Álvaro Uribe, esta cantidad de metros no es suficiente porque representa prácticamente un metro cuadrado por habitante, lo que el experto considera una proporción ridícula al compararla con la cantidad de habitantes del distrito.

De acuerdo al último informe de la Contraloría General de la República, la población estimada del distrito de Panamá es de 1,010,253 habitantes.

Tomando en cuenta esta cantidad de habitantes, según los estándares internacionales, debería haber 10 millones 102 mil 530 metros cuadrados.

Esta falta de espacio público es un problema de hace varios años. La Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos de Panamá (Spia) ha recomendado a diferentes gobiernos la construcción de espacios, señaló Rodrigo Sánchez, presidente de ese gremio.

“Los espacios públicos son obligatorios, pues les dan una mejor condición de vida a los habitantes”, dijo.

Los especialistas señalan que el espacio público define la calidad de la ciudad.

El presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), Enrique Asensio, señala que en los últimos nueve años se ha enfatizado en el mantenimiento, adecuación de los parques y plazas construidos y en la construcción de nuevos espacios.

Según Uribe, el efecto que ha tenido el Mirador del Pacífico, recientemente inaugurado, es muestra de la necesidad que tiene la población de esos espacios, ya que actúa como si “hubiera llegado agua al desierto”.

La creación de estos sitios y la recuperación de otros es una tarea urgente, consideró el urbanista.

El proyecto Cinta Costera ha contribuido en el equilibrio entre desarrollos y sitios para el esparcimiento, al aportar miles de metros cuadrados para este fin.

Más por hacer

No obstante, la mayor cantidad de metros cuadrados para esparcimiento se concentra en el centro de la ciudad, mientras que las periferias carecen de dichos espacios.

Para Uribe, esto sucede porque se ha dejado la ciudad en mano de los promotores inmobiliarios, a quienes lo que les interesa es vender, y son las autoridades las que deben procurar que esta situación mejore.

José Batista, exviceministro de Vivienda y asesor de la Spia, sostiene que los espacios existentes son insuficientes porque están en función de lo que se denomina la primera ciudad.

Explicó que en Panamá tenemos tres ciudades, que son, en primer lugar, lo que es el centro (Bella Vista, Betania, San Francisco, Pueblo Nuevo, entre otros), pero hay otro mundo que es el área este de la ciudad (24 de Diciembre, Tocumen, Pacora, Chepo, etc.) y otro mundo más hacia el norte (Chilibre, Alcalde Díaz, etc.).

Los espacios públicos están concentrados en el área centro, atendiendo la demanda ciudadana de esta zona, pero en el norte y este del distrito se carece de este importante componente que debe tener una ciudad.

Aunque en estas zonas hay algunos parques y plazas, no son suficientes.

Estos sitios públicos de esparcimiento no tienen el atractivo de los que están ubicados en el centro, acotó Batista.

Para Uribe, es necesario determinar que los proyectos inmobiliarios tengan el espacio necesario para la población que reside en la periferia.

“No basta con un porcentaje por proyecto, cuando se dice 5% o 10% , porque si es un proyecto pequeño (como lo es la mayoría), lo que queda para área de recreación es ridículo”, agregó Uribe.

El experto señala que es necesario que estos sitios se creen a partir de la existencia de proyectos residenciales, de manera agregada y no segregada.

Los parques ubicados por corregimiento o por barrio podrían suplir las necesidades de esparcimiento e interacción social de los residentes del este y norte de la ciudad, pero la mayoría no está adecuada a la demanda.

De acuerdo al presidente de la Capac, las juntas comunales han estado jugando un papel importante en la adecuación de los espacios públicos e incluso algunas han construido otros.

“Pero existe también un problema político que obstaculiza una mejor ejecución de estos proyectos, porque cuando el representante no es del partido gobernante, las partidas que se le otorgan son menores que las de un representante miembro del partido gobernante, así que no puede invertir en nuevos proyectos.

Avances

No obstante, el presidente de la Capac señaló que en los últimos años se incrementaron los porcentajes que los desarrolladores de viviendas deben dejar para áreas públicas y se agregaron algunas especificaciones.

Antes, el espacio para área pública que se le exigía al promotor incluía servicios comunitarios como iglesia, estación de bomberos, áreas verdes, oficinas públicas, entre otros, pero ahora se ha separado en porcentaje lo que es el área verde y se incrementó la cifra de 6% o 7% al 10%.

Además, acota Batista, antes no se especificaba cómo debía ser esta área y los desarrolladores dejaban los peores lugares, pero con la Ley 6 de 2006, que reglamenta el ordenamiento territorial para el desarrollo urbano, se exige que el espacio público para la recreación tenga características apropiadas para su uso y debe estar equipado para este fin.

El experto considera que hay que seguir trabajando en esto, porque faltan otras especificaciones que podrían mejorar la calidad de vida de los panameños y darle mayor valor a la colectividad, por encima de lo particular.

Por ejemplo, señala el especialista, sería bueno definir cuántos columpios se deben colocar en una determinada cantidad de metros cuadrados, porque se deja a discreción del promotor y este coloca unos tres columpios y ya, o tres banquitas, solo para cumplir con una norma, pero realmente no está supliendo la necesidad de recreación de los residentes.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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