- 13 países recorre la Panamericana a lo largo del continente. Solo se interrumpe en Darién.
- 1923 fue concebida su construcción en la V Conferencia Internacional de los Estados Americanos.
A pesar de que estudios internacionales ubican los 674.90 kilómetros de la carretera Panamericana que pasa por Panamá como los menos expuestos a eventos naturales, el Gobierno no descarta el uso de un superasfalto en los 67 kilómetros que van desde la ciudad de Santiago hasta Viguí.

Un estudio de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre los tramos vulnerables a los peligros naturales en la vía Panamericana (que recorre 25,800 kilómetros desde Alaska hasta Argentina) concluyó que la parte que atraviesa Panamá es la menos expuesta a deslizamientos, inundaciones, sismos y erupciones volcánicas.
Sostiene que el tramo panameño tiene mayor estabilidad topográfica frente a hundimientos.
No obstante, el tramo que va desde Santiago, en Veraguas, hasta Viguí, en Chiriquí, ha representado en los últimos años un verdadero problema en materia de mantenimiento, al punto que es calificado como “una trampa de muerte”, a pesar de que solo en los últimos tres años y medio, el Ministerio de Obras Públicas ha invertido en su mantenimiento $41.6 millones, sumados a los $11.8 millones que destinó la administración pasada.
Un tramo difícil
El constante deterioro de este tramo es atribuido a diferentes causas, algunas naturales y otras provocadas por el hombre. El director de la Oficina de Proyectos Especiales del Ministerio de Obras Públicas, Carlos Ho, atribuye la situación, “fundamentalmente”, al sobrepeso de los vehículos.
A esto le suma la existencia de numerosas fuentes de aguas subterráneas y la irregular conformación topográfica del área.
“La excesiva carga de materiales de construcción y equipo pesado en el área está castigando seriamente el pavimento”, sostuvo.
Mientras Ulises Lay, expresidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), sostuvo que este trecho fue bien construido, pero que en América Latina “no tenemos un concepto de mantenimiento adecuado y las partidas para ello son ridículas”.
Enumeró otros factores que causan un deterioro rápido, como las cunetas que se tapan y provocan que el agua entre por debajo del pavimento y dañan la base, y el paso de muchos camiones con demasiado peso.
Superasfalto
El ingeniero Ho dijo que para la reparación y ampliación de la Panamericana entre Santiago y David, se analiza utilizar un superasfalto para reducir las posibilidades de daños y ahorrar en mantenimiento.
El MOP anunció que la obra tiene un costo aproximado de $750 millones.
Ho indicó que, siempre y cuando haya un protocolo de control de calidad, el Estado aceptará la utilización de un superasfalto modificado con polímero (ver la gráfica de la página 4).
Explicó que la obra incluye la rehabilitación de toda la estructura del pavimento existente y adicionar dos carriles.
Agregó que se hace énfasis en que las propuestas se basen en “estudios serios” sobre el terreno, la hidrología, así como la parte geológica y geotécnica que determinen la capacidad de soporte del suelo.
Precisó que el uso del superasfalto permitiría una mayor durabilidad, rapidez y abaratamiento de costos en cuanto a mantenimiento, así como mayor confort a los automovilistas, porque el asfalto siempre presenta una rugosidad menor a la de una superficie de concreto tipo portland. “Se pretende tener los mejores estándares de calidad y seguridad”, señaló.
En tanto, el director del MOP en Veraguas, Raúl Arosemena, dijo que los 67 km. entre Santiago y Viguí “ya cumplieron su vida útil”. “La vía tiene más de 40 años de haberse construido y por esta razón presenta deterioro a lo largo de todo el trayecto”, precisó.
Sostuvo que se realiza el parcheo en los puntos más críticos para disminuir el riesgo de accidentes y daños en los vehículos.
El ensanche a cuatro carriles desde Santiago hasta David se hará en cinco fases, desde David hasta La Pita (19.8 km), de La Pita a San Juan (39.79 km), de San Juan a San Félix (14 km), de San Félix a Viguí (41.07 km) y desde Viguí a Santiago (67 km).
Trampa de muerte
Verdaderas trampas de muerte, sobre todo en horas nocturnas, constituyen los baches, desniveles y rajaduras existentes entre Santiago y Viguí.
Cristian Pastor, transportista de carga, con frecuencia sufre el malestar de transitar por este trecho, lo recorre entre cuatro y seis veces por semana y considera que cada vez está peor, con grietas que son un peligro. “Aunque hay constantemente cuadrillas del MOP dando mantenimiento y colocando parches de asfalto, los mismos no duran mucho tiempo y terminan cediendo ante las rajaduras de las losas”, manifestó.
