El sistema de trabajo judicializado que impera en el país, junto a las distintas crisis provocadas en materia de seguridad, salud y empleo, han contribuido a la debacle de la popularidad del presidente Juan Carlos Varela.
Ello, tras conocerse la última encuesta de Dichter & Neira, que mostró una baja de 52 puntos porcentuales, desde el primer mes que se calificó al presidente hasta la fecha.

En julio del 2014, el nivel de aceptación presidencial rondaba el 89%, sin embargo, este mes se ubicó en 37%.
Esta situación ha preocupado a varios sectores de la sociedad que temen una explosión social y piden al mandatario un cambio en su agenda de trabajo, que además no es promovida de forma óptima.

Incluso los expertos aseguran que las políticas empleadas en temas como seguridad se han convertido en una de las principales preocupaciones de los panameños porque no han sido efectivas, y los programas han continuado a lo largo de estos dos años sin mayores resultados.
Según el abogado Neftalí Jaén, existe preocupación por este bajo índice porque puede llevar a una explosión social debido a que el Gobierno esté concentrado en la persecución política.
"No vamos por la mitad y ese número de 37% es asombroso; equivale a su plataforma de gobierno con el Partido Popular", afirmó el jurista.
Señaló que uno de los efectos que influyó en la mala evaluación del presidente es el haberse judicializado la política, pues se agarró a los adversarios políticos para armarles procesos legales.
"El pueblo panameño no come persecución política, y aquí se judicializó la política", afirmó Jaén.
El abogado sostiene que a este elemento hay que añadir aspectos sociales como el fracaso del programa Barrios Seguros, con el que "se les regaló plata a los pandilleros, y la seguridad por el suelo".
Por otro lado, el analista político Mario Rognoni asegura que la popularidad del presidente Varela seguirá cayendo porque, contrario a lo que la población pide y exige, no se hacen los cambios. A su vez, la mala evaluación de Varela va a influir en el próximo candidato presidencial del panameñismo porque "nadie quiere más de lo mismo".
Además, estaría la mala divulgación de sus proyectos y poco manejo de la opinión pública.
Y es que la mala comunicación del Gobierno quedó reflejada en el manejo que se le dio a la crisis de salud surgida con los casos de influenza, ante lo que el 51% de los encuestados opinó que existió un mal manejo de la comunicación del Gobierno.
Esto sería visto por los analistas como una respuesta de los ciudadanos a la caída que tiene el Gobierno por malos manejos de los problemas que tiene el país.
Según el analista político José Blandón, el peligro de la caída de la popularidad del presidente Juan Carlos Varela es que se convierte en el índice más bajo que ha tenido un presidente panameño después de la invasión.
Incluso, aunque se trate de un evento tan importante como la ampliación del Canal de Panamá, no se refleja en la popularidad del presidente.
"El Gobierno, frente al evento del domingo, que concentra el mayor sentido de unidad, no ha tenido la capacidad política de concertar a todas las fuerzas. Noto en la propaganda un nivel alto de mezquindad para no reconocer a otros que considera sus enemigos políticos", afirmó.
Sostuvo que si esta situación persiste, frente a otras circunstancias, como el caso Waked, "y la población no ve acción del Gobierno, todos los elementos se conjugarán, y es la capacidad que tiene el dirigente de impulsar la participación de todos los agentes políticos, institucionalmente, a todos los partidos y gremios políticos, y no individualmente".
"Aumento de precios, transporte y transparencia son algunos aspectos que tienen correlación con la caída del presidente", destacó el experto.
El analista sostuvo que sería por la falta de comunicación eficiente del Gobierno en temas como el manejo de asuntos como las vacunas, y si es verdad la subida del precio de los alimentos o no.
Plantea Blandón que cuando el índice cae de esta manera, el peligro político de esta situación está en la gobernabilidad y la falta de confianza del electorado, que es el cemento de la unidad social.
"He escuchado que el índice de confianza empresarial es de 17% por los consumidores, y es la ecuación política para la tormenta política perfecta", señaló.
Esto hace que haya dos discursos políticos próximos, en la inauguración del Canal y el 1 de julio en la Asamblea Nacional, donde debe verse la unidad.
No obstante, el ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, en vez de aceptar los errores de este gobierno, descalificó a la empresa encuestadora.
Alemán alegó que la misma empresa que ahora hace los resultados era la que ponía al Partido Panameñista de tercero durante el periodo de elecciones y recalcó que no pone en duda el trabajo, pero repetidamente se han equivocado.
"Es natural en todo Gobierno porque las expectativas de la población siempre son muy grandes y los recursos que se tienen son muy limitados, además, los medios de comunicación y las redes sociales se prestan para resaltar lo negativo", destacó.
Sin embargo, los analistas sostienen que incluso las fuerzas políticas que respaldaron al presidente se están aislando, por creer que puede manejar todos los aspectos solo.
Además de que el mensaje del Gobierno está siendo mal interpretado por los aliados políticos, como los Estados Unidos.
También, que el sistema bancario se encuentra en el mayor estrés de la historia y debe ser estabilizado por el peligro de una recesión mundial, lo que debe llevar al presidente a tomar medidas.
Avances del Canal no se registran en la popularidad del presidente
Los avances logrados con la ampliación del Canal de Panamá no se han reflejado en la popularidad del presidente Juan Carlos Varela.
Y es que la falta de promoción del Gobierno para celebrar esta fecha ha hecho que el desánimo se apodere de un gran número de la población, que piensa tomar el domingo 26 de junio, fecha de la inauguración del Canal ampliado, como una fecha libre para dedicarse a otras actividades.
Incluso el Gobierno ha obviado rendir tributo a quienes han luchado por este proyecto.
En este sentido, el expresidente Martín Torrijos explicó que se debe recordar a los valientes que hicieron que el Canal pasara a manos panameñas, y reconocer que en el pasado hombres valientes lucharon por esta obra.
Sin embargo, hay aspectos del proyecto que debieron precisarse a los panameños y no se ha hecho.