Sociedad

Últimos recorridos de los ‘diablos rojos’ por la ciudad

A partir del viernes 15 de marzo no debe haber ni un solo autobus del sistema viejo prestando el servicio de transporte en la ciudad capital. Falta de compensaciones causa molestia entre los transportistas que ya han anunciado protestas y cierres de calles a partir de mañana.


Domayko Olivares (domayko.olivares@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Su sentencia a muerte tiene fecha de ejecución. A partir del próximo 14 de marzo, a las 12:01, dejarán de circular por las convulsionadas calles de la ciudad los llamados "diablos rojos" para convertirse en chatarra; el fin de una era cargada de polémicas, muertes, desorden, arte, regatas, música y hasta pulseo político.

Por casi 40 años, estos buses acapararon las críticas de los usuarios, de las autoridades y de hasta los organismos vinculados al transporte y a la defensa de los derechos ciudadanos. Sin embargo, hay quienes los recordarán como obras de arte rodante, e incluso discotecas sobre ruedas.

Varios artistas panameños descargaron todo su arte pintando rostros y paisajes, o decorando estos buses, para el deleite de las personas. En su puerta trasera lucían rostros de políticos, de artistas nacionales y extranjeros, deportistas o simplemente de familiares para la atracción de los turistas. Es como la trama de una novela de amor y odio.

El apodo se lo ganaron a pulso. El nombre de ‘diablos rojos’ proviene de viejos rituales que acostumbraban hacer los españoles recién llegaron a América.

Inexplicablemente, muchos se mantenían rodando, a pesar de que no cumplían con las normas mínimas de tránsito. Llantas lisas, luces quemadas, arandelas que les impedían a los conductores visualizar bien las calles, asientos rotos, exceso de contaminación, música estruendosa, carencia de seguros, goteras, ventanas dañadas, choferes sin licencia de conducir y hasta con miles de dólares en boletas, los caracterizó. En fin, montarse en ellos era acercarse al infierno.

“Directo, directo... corranse pa’ atrás que hay espacio... los puestos de la izquierda son de a tres”, pregonan los “pavos” a todo pulmón, muchos de ellos jóvenes de barrio, cuya mayor aspiración era tener la oportunidad de demostrar sus destrezas al volante.

Sus estruendosas bocinas y sus ruidosos frenos representaban un verdadero peligro para la salud auditiva y nerviosa de los ciudadanos. Sus enormes bocinas proyectaban música que ponía a gozar a algunos y a sufrir a otros.

En su interior podían apreciarse pintados chistes, refranes, figuras de virgenes y santos que llamaban la atención de propios y extraños. Cuando coincidían en las paradas, era como apreciar una pasarela de arte urbano y popular de las más diversas procedencias.

Sus dibujos representaban incluso una forma de expresión política y social. Durante la época de la dictadura militar, muchos sirvieron para enviar mensajes subliminales a favor o en contra de las diferentes posturas políticas.

Estos acalorados buses ahora son reemplazados por el metrobús, con su aire acondicionado, sus puestos más cómodos, conductores asalariados, pago por tarjetas y mucho más orden en el manejo.

Pero como dice la canción: todo tiene su final. En estos momentos, los “diablos rojos son considerados especies en extinción en nueve rutas, en la que a partir del viernes dejarán de circular. En San Pedro, Panamá Viejo, Ciudad Radial, Ciudad Bolívar, Alcalde Díaz, Balboa y Veranillo, las únicas rutas que faltan, tienen los días contados.

Esperan su dinero

Agustín Quezada es uno de los mil 200 transportistas que están a la espera de su indemnización. Conciente de que el sistema tiene los días contados solo espera recibir los 25 mil dólares para montar su propio. “Queremos largarnos, pero lo que queremos es nuestra plata”, reclamó mientras agitaba sus documentos con sus manos curtidas.

Hasta finales de 2012, unos 2 mil “diablos rojos” y “neveras” han salido del sistema, lo que provocó una erogación de 74 millones de dólares en compensación que ha tenido que asumir el Estado. En total son nueve rutas, en las que han dejado de funcionar.

A principio de año, la Asamblea Nacional le aprobó a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (Attt) otros 20 millones de dólares adicionales para que se culmine el proceso de compensación al sector transportista.

El último día de entrega de documentos para tramitar la compensación fue ayer y la molestia de los dirigentes transportistas no se hizo esperar, pues ya anunciaron que esta última semana de vida de los “diablos rojos” será convulsionada y que a partir de mañana habrán cierres de calles en diferentes puntos de la ciudad.

De hecho, ayer ocurrió la primera protesta cuando en horas de la tarde cerraron la calle Domingo Díaz a la altura de Los Pueblos 2000, en Juan Díaz, lugar donde están ubicadas las oficinas de la ATTT.

El cierre se mantuvo por al menos 45 minutos y no fue hasta la 5 de la tarde que las autoridades pudieron desalojar la vía en medio de amenazas de los transportistas que reclamaban que era imposible entregar las últimas nueve rutas antes del día viernes.

En medio de la desesperación, Sicotrac aboga por una extensión en el plazo y que se agilicen los trámites de los documentos en la Contraloría a fin de que se puedan desembolsar las compensaciones de manera más expedita.

“Estamos preocupados, ni la mitad de los compañeros han salido del sistema”, reclamó el dirigente del gremio transportista Tomasito López.

A pesar de estar en sus últimos días, la polémica no abandona a los “diablos rojos”, los cuales pasarán serán evocados por todo lo malo que representaron y algunos suspiros de quienes aun los prefieren sobre los Metrobus.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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