La clave es un servicio eficiente
- Miguel Martínez - Exsecretario general de la ATTT
Con la transformación de un sistema tradicional
- Hay que analizar que la compensación de los buses no fue puntual, se fue pagando poco a poco y se desmejoró el servicio por sector. En ese momento se dio la oportunidad de que el servicio de transporte pirata proliferara, más que todo por carros particulares.
- La empresa Mi Bus debe estudiar por qué sucede esto y cuál es el destino de esa gente que utiliza ese servicio, con el fin de empezar a mandar buses y suplir la demanda que existe.
- Los contras de este transporte pirata son que quienes lo manejan no están capacitados para tratar a los usuarios, también existe el riesgo que ellos mismos corren al subir a un extraño a su carro. Además, está el riesgo de los que los abordan. La solución es que la empresa brinde un servicio responsable y eficiente.
A pesar de ser poco seguro, el transporte pirata se ha convertido en una alternativa para los usuarios, quienes conscientes de los riesgos que corren al abordarlo, los prefieren por la comodidad y rapidez, y porque tienen que escoger entre esta opción o tener que llegar tarde a su lugar de destino.
Esta preferencia, aunada a un sistema de transporte ineficiente que, con la entrada del metrobús en algunos sectores no ha podido suplir la demanda de los usuarios, ha dejado abierta las puertas para que personas brinden el servicio de forma ilegal.
Diariamente, en las áreas norte, este, oeste y centro de la ciudad y en el distrito de San Miguelito se moviliza un promedio de 500 mil personas en transportes piratas, reveló un estudio realizado por la Defensoría del Pueblo, hecho conjuntamente con la organización Transporte Alternativo para el Usuario.
En este sentido, no se obtuvieron datos estadísticos de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) sobre el tema.
“El transporte pirata es ilegal y hemos pedido al Gobierno en reiteradas ocasiones que se haga un alto al problema”, comentó David Ramírez, del Movimiento de Usuarios 23 de Octubre.
Sostuvo que se ha planteado a las autoridades otorgar un permiso para que este transporte no funcione como pirata, puesto que al regularizarse se elimina la posibilidad de perder las compras del supermercado en un robo o el riesgo de ser víctima de una violación, hechos que se vuelven cada vez más constantes.
Por este motivo, Ramírez sugirió que el transporte pirata cuente con un seguro de vida para los clientes. “Gracias a Dios, este no es un problema masivo, pero debe trabajarse en la prevención, ya que se ha expandido de forma violenta”, resaltó.
Hay muchos vehículos funcionando como piratas y por lo general el pasaje que se cobra está entre un dólar y un dólar con 50 centavos, comentó Milton Jarvis Prescott, de Transporte Alternativo para el Usuario.
La Chorrera, Arraiján, 24 de Diciembre, Alcalde Díaz, Las Cumbres y Chilibre han sido identificados como los puntos más críticos, donde el transporte pirata ha tomado fuerza.
Prescott defendió este servicio, ya que considera que han venido a ayudar al usuario ante la situación actual del transporte. Abogó porque todos los vehículos cuenten con seguro, ya que en esto se basan las autoridades para no permitirles operar.
No hay vigilancia
“La seguridad de quienes utilizan el transporte pirata debe ser custodiada por la ATTT, sin embargo, esta supervisión no es óptima, ya que en la actualidad esta autoridad se encuentra más pendiente de la empresa Mi Bus que de los problemas que atraviesa la ciudadanía de los sectores apartados”, expresó Esperanza Mena, vocera de la Fundación de Usuarios del Transporte Público.
La dirigente lamentó que haya casos en los cuales los usuarios han sido víctimas de los delincuentes por tratar de obtener un servicio de transporte digno.
En Calle 17, una usuaria del sector oeste pregunta a un conductor “Tiene aire acondicionado”, este responde: “¡Sí tía, y puesto también!”.
De esta forma, un transportista de la ruta Veracruz-5 de Mayo, quien pidió reserva de su nombre, argumentó a los beneficios que tienen quienes frecuentan la piquera de buses tipo panel que se ubica a un costado del Instituto Nacional.
El conductor mencionó que desde hace dos años viene dedicándose a esta labor y gracias a un permiso de la ATTT, actualmente se moviliza sin la preocupación de ser detenido por agentes del Tránsito.
El transportista señaló que diariamente realiza de cuatro a cinco vueltas, cobrando un dólar con 50 centavos, lo que le representa al finalizar la jornada entre 250 y 300 dólares.
La proliferación de este servicio aumenta al haber excomisionados de la Policía Nacional intentando establecer concesiones para el transporte pirata, con el fin de monopolizar este servicio y sacar provecho de la situación, según testimonios de conductores de estos vehículos. También hay transportistas que fueron compensados y están patrocinando la piratería.
De acuerdo con Marcos González, presidente de la Comisión de Transporte en la Asamblea Nacional, del mismo modo en que se mantiene un negociado con las grúas para afectar a los conductores, empresarios de alto perfil se encuentran detrás de una ley que les permita sacar un beneficio.
“Hay inversionistas que patrocinan la piratería, con 15 o 20 choferes a su disposición, mientras que otros patrocinan la actividad”, resaltó. Sectores transportistas han sostenido varias reuniones con la ATTT para ponerle un alto a esta problemática.
