El sistema de salud panameño está, literalmente enfermo.
A partir de mañana lunes, los médicos especialistas, residentes e internos del Hospital Santo Tomás y el San Miguel Arcángel, iniciarán un paro indefinido de labores.
La medida obedece a los atrasos en varios pagos a estos galenos por parte del Ministerio de Salud (Minsa).
El Minsa les adeuda horas extraordinarias desde 2016. Pero, a pesar de que se comprometieron a saldar, los médicos continúan esperando su dinero trabajado.
En tanto, el ministro de Salud, Miguel Mayo, indicó ayer que ya han pagado cerca del 80% de lo que se les adeudaba a estos expertos de la medicina.
No obstante, la huelga va y en detrimento de los pacientes de los dos centros médicos de mayor demanda en la capital.
"En ambos hospitales solo se atenderán los casos de urgencias", contó Marcel Penna Franco, vocero de los especialistas del Santo Tomás.
A los médicos del San Miguel Arcángel se les debe 820 mil dólares de horas extras de enero y febrero.
Es decir, que si se contabilizan las de marzo, sobrepasaría el millón de dólares.
Además de atender solo casos urgentes, en el Santo Tomás se restringirán las visitas de los familiares de los pacientes que permanecen recluidos en ese nosocomio.
La razón de dicha medida es a raíz del brote de un hongo denominado 'Candida auris'.
La bacteria apareció hace dos semanas y las autoridades del HST han reconocido que no tienen experiencia con ese tipo de cepa.
"Es una infección relativamente nueva, donde no hay grandes experiencias", dijo Penna Franco.
Esta situación supone un riesgo para los pacientes, médicos, personal administrativo y para las personas que acuden a ver a sus familiares enfermos.
Por ello, el viernes se decidió aislar a los afectadas con este microorganismo.
De igual forma, solo se permite la subida de un ser querido por paciente al momento de las visitas.
Una especie de deja vú experimentan médicos, pacientes y usuarios de la Caja de Seguro Social (CSS).
Apenas el martes, el presidente Juan Carlos Varela designó a Alfredo Martiz.
El poco interés y la desorganización del Gobierno quedó en evidencia, ya que cuando Varela mencionó al nuevo director, este se encontraba cumpliendo su misión diplomática en Taiwán.
El propio Martiz informó que a finales de este mes estará asumiendo las riendas de una institución que no levanta cabeza, sobre todo en el tema administrativo y de atención a los asegurados.
Las quejas por la falta de medicamentos y la mala condición de la Sala de Urgencias del Complejo Metropolitano Arnulfo Arias Madrid son los últimos males reportados en la CSS.
En este sentido, Roger Barés, del Comité de Protección al Paciente y sus Familiares, contó que en el caso de la CSS existe una saturación de pacientes en los cuartos de urgencias.
"Los cuartos de urgencias están copados de adultos mayores con enfermedades críticas, crónicas y degenerativas, por eso, no hay camas. Hay que hacer un hospital geriátrico en cada provincia", recomendó Barés.
El reemplazo de Estivenson Girón por Martiz no es causa de agrado para muchos.
Sobre este nombramiento, expertos han asegurado que la institución debe tener al frente a un excelente administrador y experto en finanzas y no a un médico más.
820
mil dólares les adeuda el Minsa a los médicos del Hospital San Miguel Arcángel.
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pacientes del Santo Tomás fueron aislados por contagio del hongo 'Candida auris'.