Sociedad

Una Corte sin credibilidad es golpeada por otra crisis


El sistema judicial panameño enfrenta su peor crisis en la historia, ante las denuncias de supuesta venta de fallos, mora en la resolución de los expedientes y la percepción de desconfianza que impera en la ciudadanía. A este complicado panorama se le suma la reciente renuncia al cargo de magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), de manera irrevocable, de Víctor Benavides, a quien se le sigue un proceso por la presunta comisión de delitos de enriquecimiento injustificado y blanqueo de capitales.

 

Benavides detalló en uno de los párrafos de su renuncia, de cuatro páginas, que el proceso en su contra, desde su inicio, ha estado viciado, y considera que se enfrenta a un inminente juicio político. “No cuento con las debidas garantías de respeto de mis derechos constitucionales y legales”, enfatizó. Estos casos afectan aún más la imagen de la Corte Suprema, aunque para Enrique Montenegro, del Frente Nacional Anticorrupción, esta corporación siempre ha estado sin credibilidad, partiendo del hecho de que el nombramiento de los magistrados es político. 

 
 

Montenegro considera que el sistema judicial está maltrecho y, a su juicio, “aunque sea a largo plazo”, jamás la Corte recuperará esa cualidad de creíble, por su negro historial. “Nadie cree en la justicia en Panamá”, precisó. En la misma delicada situación la ve el abogado Ernesto Cedeño, quien asegura que la Corte está en “cuidados intensivos”.

 

 
Para él, la Asamblea Nacional debe jugar su papel, pues se desconoce cuál será el futuro del resto de los magistrados de la CSJ, y pidió que se les dé celeridad a las denuncias presentadas en contra de los miembros de este sistema. Cedeño sugiere una opción inmediata para la transparencia dentro de la Corte, y es que esta se autorregule, es decir, que la ciudadanía pueda fiscalizar cuántos expedientes tiene cada magistrado, para que así se pueda eliminar la supuesta venta de fallos.

 

Mientras, el exprocurador Rogelio Cruz está de acuerdo en que hay una grave crisis institucional, no solo en la CSJ, sino también en la Asamblea Nacional, y el sistema judicial “queda muy mal”.

 
“Tenemos una Corte temerosa, cometiendo arbitrariedades, por el temor que siente de ser juzgada si no hace lo que el poder político quiere”, agregó.

 

Cree que se debe realizar una “cirugía total” a la Corte Suprema de Justicia, y eso sería a través de una nueva Constitución que renueve por completo los órganos Legislativo y Judicial. 

 
A su vez, Montenegro consideró que se debe apoyar la asamblea constituyente como único camino para resolver los problemas que se enfrentan actualmente.

 

Por su parte, el vicepresidente del Colegio Nacional de Abogados (CNA), Juan Carlos Araúz, sugirió una “reingeniería” total de esta institución de justicia.

 

Araúz manifestó que la renuncia de Benavides “coloca en entredicho a toda la Corte, a cada uno de los integrantes, y obliga también a la Asamblea a darles trámite a las denuncias contra magistrados que ya reposan dentro de la Comisión de Credenciales”.

 

El dirigente abogadil insistió en que se debe realizar un “análisis profundo” en cuanto a qué figuras deben ostentar este cargo, a fin de que “la ciudadanía recupere la confianza en las personas que administran justicia”. De hecho, el magistrado presidente de la Corte Suprema, José Ayú Prado Canals, convocó a un pleno extraordinario para el lunes 22 de junio, para evaluar la actual situación de la máxima corporación de justicia panameña.

 

Con la renuncia de Víctor Benavides, la Corte Suprema queda con siete magistrados principales en la actualidad. En marzo pasado, el entonces presidente del Órgano Judicial, Alejandro Moncada Luna, fue removido de su cargo, tras admitir la comisión de los delitos de enriquecimiento ilícito y falsedad de documentos. Han transcurrido tres meses y se desconoce quién será su reemplazo. El presidente Juan Carlos Varela solo se ha limitado a decir que en el mes de julio realizará la designación.

 

Hay que destacar que tanto Moncada Luna como Benavides integraban la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo, junto con el magistrado Luis Ramón Fábrega. 

Mientras se designa al sucesor de Moncada Luna, ejerce su suplente, Abel Zamorano. La suplente de Benavides es Nelly Cedeño de Paredes.

 

Benavides fue designado, junto con Harley James Mitchell, por el entonces presidente Martín Torrijos Espino. Reemplazó a Arturo Hoyos, quien fue dos veces presidente de la Corte Suprema de Justicia. El magistrado Benavides debía estar en la Corte hasta  el último día del año, por lo que queda la interrogante de si el mandatario esperará que concluya el periodo para realizar el nombramiento, designa a su suplente como principal o nombra a una nueva persona por los meses que restan.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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