
Inconvenientes que van desde el clásico "no voy", tarifas por encima del 50% de lo estipulado, tolerar que le pregunten adónde van para ver si los llevan o que su carrera selectiva se convierta en colectiva, enfrentan a diario miles de usuarios que utilizan el servicio de taxis en la ciudad capital.
Pese a las constantes quejas de los pasajeros por todas irregularidades que cometen a diario los conductores de taxis, son pocas las denuncias que recibe la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT). Según alegan los funcionarios encargados, esto se da porque desconocen que hay una instancia que fiscaliza y sanciona las anomalías que se cometen tanto en el transporte colectivo como selectivo.

Para los usuarios que se sienten víctimas del desorden que hay en el transporte selectivo, existe un despacho que tramita las denuncias, que pueden ser presentadas mediante la línea telefónica 311. De concretarse la denuncia y tras comprobarse faltas reiterativas -más de dos-, al taxista se le puede cancelar el certificado de operación.
Roberto Moreno, director de la ATTT, solicitó a quienes se vean afectados por cualquier irregularidad llamar al 311, y allí dar su nombre, número de cédula y la matrícula del vehículo infractor, además de la explicación de la falta.
“Si no denuncian a los taxistas, no podemos hacer nada”, argumentó Moreno.
Explicó que luego de que se presenta la acusación, se cita al conductor del taxi y de esta manera es llevado a un juicio en Asesoría Legal de la ATTT, donde se cuestiona y amonesta en su expediente.
Según Moreno, para comprobar la falta un juez de la institución llama a las dos partes -usuario y conductor-; luego corrobora las pruebas, que pueden ser grabaciones de un celular, un testigo o la reincidencia del taxista en el mismo tipo de infracción; para así dictar una multa.
En cuanto a los operativos para detectar las faltas de los taxistas, Moreno mencionó que cada transportista es detenido en los retenes cotidianos, pero esto no es suficiente; los usuarios deben presentar sus quejas ante la ATTT para que la entidad envíe a los inspectores más cercanos y procedan a multarlos.
No obstante, la vicepresidenta de la Fundación para la Protección del Usuario, Esperanza Mena, señaló que en este tema hace falta más orientación para los usuarios.
“La ATTT como rectora debe supervisar al selectivo; tiene los recursos y puede informar en los medios cómo hacer las denuncias”, comentó. En la ATTT en los primeros meses del año, solo se han interpuesto 20 denuncias.
De estas quejas, 10 son por alteración de pasajes, 4 por no dar el servicio, 3 por mal servicio, 2 por piratas y 1 por manejo desordenado. De estas, 18 fueron resueltas, con 11 sanciones, ya que las otras 7 no presentaron las pruebas suficientes. Dos aún están en trámite.
Para David Ramírez, del Movimiento 23 de Octubre, el siguiente paso para modernizar el transporte panameño es hacer efectivo el selectivo. “Ellos hacen lo que les da la gana, y en un estudio no científico, encontramos que de 9 taxistas a los que se les pidió el servicio, 2 no respondieron y 7 aceptaron; pero variaban en los precios hasta en un 50%”, explicó.
Los casos por irregularidades en los selectivos son muchos, y en la temporada lluviosa se agudiza el problema, ya que usuarios se ven obligados a abordar un taxi, muchas veces, pagando más de lo que establece la tarifa, para poder llegar a su destino.
Margarita es una cajera del centro comercial El Dorado que vive en el sector oeste, por lo tanto, tiene que trasladarse diariamente hacia la terminal y viceversa; pero en muchas ocasiones, a la hora de salida, llueve, por lo cual no le queda otra opción que abordar un taxi. Relató que casi siempre paga tres dólares o más, ello pese a que el tarifario de la ATTT establece que debe ser $1.70.
Así como Margarita muchos usuarios desconocen cuáles son las tarifas reales. Incluso, según exigencias de la ATTT, todos los conductores de taxis deben portar la tabla de las tarifas y explicarle al usuario cómo funciona.
Tecnología
Tras las constantes quejas de los usuarios sobre las tarifas, hace tres años comenzó a analizarse la posibilidad de implementar el taxímetro; pero debido al reordenamiento vial que se realiza en la ciudad y parte de San Miguelito, el tema se pospuso.
“Yo inclino mi apoyo hacia los usuarios porque sé que deben respetarse, pero también sé que los horarios nocturnos y el precio del combustible, entre otros factores, también obligan a que los taxistas realicen aumentos en las carreras”, dijo el secretario general de la Asociación de Taxistas Cristianos, Rafael Reyes.