Pese a las evidencias que apuntan a que Hialing Corporation operaba bajo las estructuras de las empresas de la familia Eisenmann, nadie de este grupo familiar y empresarial ha sido llamado a declarar, siquiera como testigo.
Durante la ampliación de la declaración indagatoria rendida por Pablo Ruiz Obregón, el pasado 8 de junio, ante la fiscal segunda anticorrupción, Vielka Broce Barrios, en ningún momento se le preguntó sus vínculos con los Eisenmann, a pesar de los elementos tangibles que señalan dicha relación.
Esto, a pesar de que Ruiz Obregón reconoció en su declaración que los libros contables de las empresas Hialing Corporation y Vafepa reposan en unas oficinas que él alquila en la sede de Coronado es Vida, propiedad de Roberto “Bobby” Eisenmann.
Al ser cuestionado sobre dónde reposan los libros contables de las sociedades, que fueron las encargadas de distribuir las mochilas escolares adquiridas por el Ministerio de Educación y el Programa de Ayuda Nacional (PAN) en Darién, Panamá Centro, Panamá Oeste, San Miguelito y las comarcas Emberá y Guna, Ruiz Obregón respondió que están “en unas oficinas que tengo alquiladas a título personal en las oficinas de Coronado es Vida”.
El pago del arrendamiento supera el medio millón de dólares, lo que es parte de las evidencias que se encuentran dentro del expediente.
Documentos recopilados por Panamá América destacan las transacciones de pagos, por medio de cheques de gerencia del Banco Panamá, de al menos siete desembolsos que realizó Hialing a las empresas Danté Salón, Almacenes Danté y a las personas naturales Denisse Eisenmann y Vanessa Romero Eisenmann, hija y nieta del fundador del diario La Prensa.
Sin embargo, en la indagatoria, cuando se abordó sobre los movimientos bancarios, ese fue uno de los puntos innombrables en dicha diligencia de preguntas y respuestas hechas por la Fiscalía Segunda Anticorrupción.
Los cuestionamientos que realizaba la fiscal hacían referencia a movimientos bancarios específicos desde la cuenta corriente que mantenía la empresa de Ruiz Obregón en el Banco Nacional.
Pareciera que las interrogantes fueran dirigidas para lograr que se mencionara a personas específicas.
Los cheques que fueron revelados por este medio indican que Danté Salón y Almacenes Danté, figuran entre los proveedores de Hialing.
Empresa fantasma
En la indagatoria, Pablo Ruiz Obregón reconoce que Hialing operaba prácticamente como una empresa fantasma, en la que él era el único que cobraba salario y pagaba seguro social como trabajador permanente. El resto era contratado como personal eventual.
“Todas las personas que laboraban en la ejecución de proyectos de Hialing y Vafepa eran contratados como eventuales. No existen contratos, ya que este contrato manual se pagaba en efectivo”, aseguró el empresario.
No obstante, en una carta a la que tuvo acceso Panamá América, aparece Vanesa Romero como parte del equipo ejecutivo de Hialing, específicamente en la gerencia de ventas de la empresa.
En la nota, Romero remite una misiva a los directivos del PAN para certificar a Vafepa S.A. como una empresa con la suficiente credibilidad en el mercado de la compra y venta de alimentos.
Declaraciones
Las acusaciones que se han hecho de manera directa contra Pablo Ruiz Obregón se sustentan en declaraciones juradas que hicieron maestros, empleados y directores de escuelas en la comarca Guna.
Estos dieron a conocer que las mochilas que estaban programadas para distribuir en los centros educativos no llegaron y en aquellos lugares donde sí se entregaron, se distribuyeron con logística del Ministerio de Educación, contrario a lo establecido en el contrato.
En su momento, Víctor Almengor, abogado de la empresaria Poulett Morales, quien también está bajo detención preventiva por este caso, consideró que Vanessa Romero debería ser llamada a declarar por la fiscalía.
De no ser así, agregó el jurista, se estaría cometiendo otra acción que denota justicia selectiva por los organismos encargados de administrarla.
Hasta el momento, la empresaria no ha sido llamada a declarar por este caso.
Por este expediente, la Contraloría General emitió un polémico informe de auditoría en el que se registra la posible comisión de una lesión patrimonial por 14 millones de dólares.
Cifras
5 millones de dólares pagó el Estado, a través del PAN, a Hialing Corporation.
2 millones de dólares fue lo que recibió Hialing por el contrato de las mochilas.
Datos
60 empresas contrataron con el PAN para el suministro de bolsas de comida.
15 dólares es el presunto sobrecosto por cada bolsa de comida que era vendida al PAN.