Los 200 soldados salvadoreños que el 31 de diciembre pasado concluyeron su misión en Irak esperan la disponibilidad de aviones estadounidenses para retornar a su país, indicó hoy el presidente Elías Antonio Saca.
"Estamos esperando los cupos de los aviones para que retorne la tropa", dijo el gobernante salvadoreño en una rueda de prensa, luego de asistir a la primera reunión del año con sus ministros.
Los distintos contingentes salvadoreños que viajaron a Irak lo hicieron en aviones fletados por el Gobierno de Estados Unidos.
Saca explicó que, pese a la finalización del mandato de Naciones Unidas, la tropa continúa en Irak "por razones logísticas".
Aseguró que los soldados retornarán en "los próximos días" y que el Gobierno realizará un homenaje a los más de 3.000 que participaron en las distintas misiones, ya que "ayudaron a Irak a transitar por el camino democrático".
El Salvador se mantenía como la única nación latinoamericana con presencia militar en el país árabe, pero Saca anunció recientemente el final de la misión debido a la conclusión, el 31 de diciembre, del mandato de Naciones Unidas que autorizaba la presencia de la fuerza multinacional en Irak.
El denominado Batallón Cuscatlán llegó a Irak en agosto de 2003 y estuvo constituido por 11 grupos que se rotaron cada seis meses para trabajar en labores humanitarias, según el Gobierno salvadoreño.
El número de soldados disminuyó de 380 a 200 y durante el tiempo de la misión se registró la muerte de cinco de ellos y una treintena de heridos, la mayoría por artefactos detonados por insurgentes al paso de los convoyes logísticos.
Fuentes militares confirmaron recientemente que, además de la disponibilidad de aviones, la tropa tiene que resolver otros aspectos logísticos relacionados principalmente con la entrega de equipos otorgados por la Coalición Multinacional, liderada por Estados Unidos.
Las mismas fuentes dijeron que los soldados ejecutaron durante la misión aproximadamente 350 proyectos de reconstrucción con un monto cercano a los 26 millones de dólares, aportados por la Coalición, en beneficio de unos siete millones de iraquíes.