Ante el incremento del ausentismo legislativo registrado en las últimas semanas, el legislador opositor, Víctor Méndez Fábrega instó a la población panameña a "pasarle una factura" a todos esos legisladores que pretenden reelegirse y que han demostrado ser unos "paveolos e irresponsables".
El legislador sugirió al pueblo que premie o castigue con su voto y que el 2 de mayo vote por quienes han demostrado responsabilidad y sancione a todos esos que no cumplen con su trabajo por el cual les pagan.
Para cada una de las 72 curules existentes en la Asamblea Legislativa hay tres personas que cobran un salario, lo cual hace que se sea injustificable que haya un puesto vacío al momento que se realiza una sesión legislativa.
El actual período de sesiones ordinarias de la Asamblea Legislativa que se inició el 1 de marzo ha registrado uno de los índices de ausentismos más elevados de los últimos cinco años.
A pesar de que se disminuyó de cuatro a tres los días semanales de reunión, cada una de las sesiones se ha realizado con un promedio de veinte a treinta legisladores por día.
Según una reforma incluida al Reglamento Interno de la Asamblea Legislativa en el período anterior, no se necesita el quorum de 37 legisladores para sesionar, basta con que comparezcan 17 para que exista el "quorum deliberativo" que les permite discutir, pero sin votar.
Previo a esta reforma se necesitaba la comparecencia de 37 legisladores que es la mitad más uno de los 72 legisladores que componen este órgano del Estado.
Hasta el momento no se ha logrado conformar el quorum de 37 legisladores que se necesita para aprobar los proyectos y por lo menos hay diez pendientes de aprobación.
Uno de los proyectos que está en el orden del día y pendiente de su discusión en segundo debate es el que modifica el Reglamento Interno de la Asamblea Legislativa y que autoriza a la junta directiva de este órgano del Estado a descontar el salario a los legisladores que se ausenten.
Víctor Méndez Fábrega, proponente del proyecto, advirtió que el descuento respectivo debe aplicarse tanto a los legisladores principales como a los suplentes que también se ausentan de las sesiones y provocan que las curules queden vacías.