Solicitud** Hizo bien el canciller Samuel Lewis Navarro en atender la solicitud formulada públicamente por el propio magistrado Winston Spadafora y reiterada en esta columna, al solicitar al gobierno de los Estados Unidos las pruebas con que cuenta que implican al magistrado en supuestos actos de corrupción.
Reacción** Ahora le corresponde a los representantes de ese gobierno, sin titubeo ni dilación, entregar dichas pruebas. Para evitar cualquier suspicacia, al recibirlas el Canciller debe de inmediato remitirlas tanto a la Procuraduría General de la Nación como a la Asamblea Nacional.
Investigación** Debería también divulgar esa información a todos los medios de comunicación, de suerte que nadie pueda decir que en el camino se perdió pieza probatoria alguna y que la consideración y el trámite que sufra esa información goce de absoluta transparencia. Sólo así quedará menos afectada la más alta corporación de justicia por este nuevo episodio.