El todavía economista jefe del Banco Central Europeo, Jürgen Stark, se ha pronunciado en contra de una nueva reestructuración de la deuda griega y advertido de que un paso de esa naturaleza a la larga saldría más caro que el camino del rescate que se ha seguido hasta ahora.
"Desde el BCE hemos advertido contra una reestructuración de la deuda. Advertimos también del peligro de una quiebra y de una participación forzosa de los acreedores privados", afirma Stark en declaraciones al boletín de la Asociación de la Industria Alemana (VDI).
"Tanto una reestructuración de la deuda como una insolvencia griega resultarían para el contribuyente europeo soluciones más caras que el camino que se ha seguido hasta ahora", comenta Stark.
En sus primeras declaraciones desde que anunció la dimisión de su cargo, Stark señala además que Europa corre actualmente el peligro de caer, como le ocurrió a Japón en los años 90, en un largo periodo de debilidad.
"En principio, de lo que se trata es de romper un círculo vicioso en el que estamos metidos. Pasamos de la crisis financiera a la crisis económica y ahora a la crisis de la deuda que a su vez repercute sobre el sistema bancario. Hay que romper esa espiral", destaca Stark.
"Hay que aprender del ejemplo de Japón. Allí se perdió una década porque hubo mucho titubeo antes de hacer una reforma radical del sistema bancario japonés y proporcionarle capital suficiente", añade.
La consecuencias de ello, según Stark, fueron un crecimiento extremadamente débil y deflación.
El economista cuenta con que la crisis en Europa durará años y que las medidas que ahora se discuten, incluida una recapitalización de los bancos, son sólo aportes parciales a la superación de la crisis.
"Incluso, cuando la crisis haya superado su punto más alto tendremos que ocuparnos de sus repercusiones y eso es algo que no sólo es válido para Europa", advierte.
Stark, por otra parte, expresa comprensión por las protestas del pueblo griego pero advierte de que no se debían retrasar las reformas.
"Los problemas de Grecia se pueden solucionar, sólo hay que afrontarlos con suficiente seriedad. Pero eso es algo lento y la impaciencia de la población es comprensible", señala Stark.
"Cuando se ha hecho durante años una política equivocada las cosas no pueden corregirse de la noche a la mañana", agrega.
Según Stark, Grecia no ha hecho lo suficiente en el pasado reciente para superar la crisis y aseguró que desde finales de 2010 ha habido un estancamiento en los propósitos reformistas.