El número de municipios del estado brasileño de Santa Catarina declarados en estado de "calamidad pública" por las lluvias que han dejado un centenar de muertos subió a 14, informaron hoy las autoridades.
Las localidades de Pomerode y Timbó se sumaron hoy a Gaspar, Río dos Cedros, Nova Trento, Camboriú, Benedito Novo, Blumenau, Luis Alves, Itajaí, Rodeio, Itapoá, Brusque e Ilhota, debido a los estragos causados por el agua en sus jurisdicciones, según el Gobierno regional.
Con la declaración de "calamidad pública", dichos municipios tendrán más facilidades para acceder a la ayuda financiera y material enviada tanto por el Gobierno como por empresas y ciudadanos de otras regiones del país que se han movilizado para socorrer a los 78.707 damnificados por el desastre natural.
En un boletín divulgado hoy, la Defensa Civil de Santa Catarina señaló que hasta ahora se han contabilizado cien muertos y 19 desaparecidos por las inundaciones y avalanchas que siguieron a los temporales que el pasado fin de semana azotaron el noreste de ese estado del sur de Brasil.
La víspera, la Defensa Civil había informado de 101 muertos, pero hoy corrigió esa información.
La tragedia ha golpeado especialmente al municipio de Ilhota, de 11.552 habitantes, 29 de los cuales murieron y donde barrios enteros fueron arrasados por los aludes.
"Existen localidades que fueron totalmente diezmadas. No se sabe dónde quedaba la carretera, dónde vivían las personas, tamaño fue el deslizamiento y el volumen de tierra que bajó" de las montañas, dijo el alcalde, Ademar Felisky.
En Blumenau, donde se han registrado 23 muertos, todavía hay 20.000 personas sin energía eléctrica, según las Centrales Eléctricas de Santa Catarina (Celesc).
En el valle de Itajaí, donde está situada la mayoría de los municipios afectados por la catástrofe, los daños a la infraestructura han sido calculados en 358 millones de reales (unos 156 millones de dólares), según la Federación de Industrias del Estado de Santa Catarina.
La ciudad de Itajaí, que tiene el principal puerto para el embarque de pescados y productos congelados de Brasil, fue otra de las arrasadas por el vendaval y las actividades en esa terminal marítima están suspendidas desde el pasado fin de semana.
Pese a que los organismos de rescate han conseguido llegar por tierra a todos los municipios que estaban aislados, aún hay 17 carreteras del estado con bloqueos parciales o totales, según la Defensa Civil y la policía.
Una de las vías más afectadas es la BR-470, que está obstruida en diez puntos, mientras que en la BR-101, que atraviesa el litoral brasileño de norte a sur, las autoridades calculan que el paso a la altura de Santa Catarina se abrirá totalmente el próximo domingo si las lluvias que todavía caen en al zona lo permiten.