El Gobierno de Sudán rechazó hoy la petición del Consejo de Seguridad de la ONU de retirar inmediatamente sus tropas de la rica zona petrolera de Abyei, en litigio entre el norte y el sur.
El anuncio lo hizo el ministro de Asuntos Exteriores sudanés, Ali Karti, en una rueda de prensa junto a su colega egipcio, Nabil al Arabi, que se encuentra de visita en Jartum.
El ministro sudanés subrayó que el Gobierno de su país "no acepta la decisión del Consejo de Seguridad respecto a los acontecimientos en Abyei por considerar que no trae nada nuevo".
Ayer, el Consejo de Seguridad de la ONU instó al régimen de Jartum a replegar "inminentemente" sus tropas de Abyei, pidió que se proteja a la población y condenó "en los términos más duros posibles" los ataques contra la misión de Naciones Unidas en el país.
Sin embargo, Karti destacó hoy la necesidad de que los militares sudaneses permanezcan en esa zona hasta que se alcance un acuerdo para resolver la disputa.
"Ese territorio seguirá bajo la protección del Ejército sudanés, por lo que hablar de una retirada es inaceptable, salvo en el marco de medidas que aseguren la zona para que todos puedan vivir juntos ahí", sentenció el ministro.
Asimismo, consideró que Sudán no necesita que nadie le pida que retire a sus soldados de Abyei porque entraron en esa área "por un asunto de urgencia hasta que se alcance un acuerdo. El Ejército entró en territorio sudanés y no extranjero".
Debido a complejidades tribales, Abyei ha quedado al margen de la aplicación de los acuerdos de paz firmados entre el norte y el sur de Sudán en 2005 y que llevarán el próximo mes a la independencia de este último después de sus habitantes optaran por la separación del resto del país en un referendo en enero pasado.
Los residentes de Abyei tendrían que haber decidido también en un plebiscito, que en principio estaba previsto para principios de este año, si continuaban bajo la administración de Jartum o si se acogían al gobierno del sur, pero la votación no se celebró por la falta de un acuerdo sobre quiénes podían sufragar.
El futuro de esa región petrolera será definitivo para la demarcación de las fronteras entre Sudán y Sudán del Sur.
Los enfrentamientos entre el Ejército sudanés y grupos armados del sur en esa área en las últimas semanas ha causado el desplazamiento forzoso de unas 60.000 personas, según datos difundidos esta semana por la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios.