Los cadáveres rescatados del edificio desplomado en la ciudad boliviana de Santa Cruz subieron hoy a doce, al tiempo que se suspendió la llegada de más brigadas extranjeras al haberse descartado la posibilidad de hallar supervivientes.
El director del Centro de Operaciones de Emergencia de Santa Cruz, Guillermo Saucedo, que dirige el operativo de rescate, informó a Efe que hasta la tarde del domingo suman doce los muertos hallados y que se continúa buscando al menos a cuatro más.
En el rescate cooperan expertos de México, Perú, Chile y Argentina, en tanto que se ha suspendido el arribo de voluntarios de Venezuela y Brasil porque ya se tienen los necesarios para las operaciones que siguen, informó el ministro boliviano de Gobierno (Interior), Sacha Llorenti.
Las brigadas de rescate descartaron el sábado la posibilidad de hallar más supervivientes, después de una semana de búsqueda en la que los familiares y funcionarios habían sostenido que recibían señales de vida como golpes en paredes y llamadas telefónicas.
Además, el papa Benedicto XVI envió Bolivia un mensaje de "profundo pesar" para las familias de las víctimas del desplome del edificio de nueve pisos Málaga de Santa Cruz, informó la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB).
El mensaje fue remitido al cardenal Julio Terrazas y sostiene que el papa está "hondamente apenado al conocer la triste noticia" de la caída del edificio que causó numerosas víctimas.
El pontífice hace conocer su "profundo pesar a los familiares de las víctimas, junto con sus sentidas expresiones de cercanía y consuelo, hace viva solicitud y deseo de pronto restablecimiento de los heridos, a la vez que alienta a continuar socorriendo a los afectados por esta desgracia", según una nota de la CEB.