Un hincha violento del Racing Club de Argentina se convirtió hoy en el sexto detenido por el asesinato de un joven activista de izquierdas en un hecho de violencia sindical en Argentina, informaron fuentes policiales.
Gabriel Sánchez fue apresado hoy en la localidad bonaerense de Berazategui por integrantes del cuerpo de Asuntos Internos de la Policía Federal.
Sánchez está acusado de haber participado el pasado día 20 en el crimen de Mariano Ferreyra, militante del trotskista Partido Obrero, durante una marcha de protesta de unos 200 ferroviarios despedidos.
El detenido fue apresado por orden de la jueza que investiga los hechos, Wilma López, luego de que otro de los detenidos en ese caso, Cristian Favale, le acusó como el autor de los disparos que mató al joven e hirió gravemente a una mujer, también militante del Partido Obrero.
Los otros detenidos por el crimen son Jorge González, Salvador Pipito, Pablo Díaz y Juan Carlos Pérez.
El asesinato ocurrió cuando militantes de izquierda y trabajadores ferroviarios despedidos fueron atacados por grupos de choque del gremio Unión Ferroviaria, lo que reavivó antiguas denuncias sobre la violencia del sindicalismo afines a gobiernos peronistas, como el de la mandataria argentina, Cristina Fernández.
La Unión Ferroviaria está afiliada a la Confederación General del Trabajo (CGT), el mayor sindicato del país, afín al Gobierno de Fernández, quien repudió el crimen y ha sido blanco de duras críticas de la oposición por supuestamente encubrir a la "burocracia" y los grupos de choque sindicales.
Los dirigentes de la Unión Ferroviaria han repudiado el crimen y negado vínculos con las "patotas" (grupos de choque) en momentos en que se recrudecieron denuncias de otros grupos sindicales y fuerzas de izquierdas que los señalan como socios de cooperativas contratistas del ferrocarril estatal.
Miles de activistas de la Central de Trabajadores Argentinos, el otro gran sindicato de este país, junto a agrupaciones de izquierda se movilizaron el pasado día 21, en medio de una huelga general, hacia la Plaza de Mayo, frente a sede del Gobierno, para exigir el esclarecimiento del crimen.
En una de sus últimas apariciones públicas, el ex presidente Néstor Kirchner, quien murió el miércoles pasado, aseguró que su esposa, la presidenta Cristina Fernández, impulsaría la investigación sobre los autores intelectuales del asesinato de Ferreyra.
"Estoy acongojado. Como ex presidente, como militante político, estoy seguro de que las instituciones en general van a trabajar fuertemente para que los autores intelectuales y los materiales de este hecho sean severamente castigados", dijo Kirchner.