La republicana Susana Martínez, una de las candidatas respaldadas por el Tea Party, se ha convertido en la nueva gobernadora de Nuevo México, un estado con una gran presencia de población latina y que hasta ahora estaba regentada por el demócrata Bill Richardson.
Martínez, una fiscal de distrito que recibió durante su campaña el respaldo en persona de la ex candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, venció en las elecciones de hoy a la candidata demócrata Diane Denish.
Bill Richardson no se presentó a la reelección por haber agotado su mandato en Nuevo México, un estado que nunca había sido gobernado por una mujer.
En estas elecciones legislativas, además de la renovación de parte del Congreso de EE.UU., se votaba los puestos de gobernadores de 37 estados.
De momento, un total de siete estados han pasado de tener un gobernador demócrata a tener uno republicano. Nuevo México es uno de ellos.