Los Juegos Olímpicos de Sydney representaron para Alemania el adiós de sus sueños de grandeza deportiva y la reafirmación de una crisis que debe profundizarse dentro de cuatro años en Atenas.
.En Australia los alemanes ganaron apenas 54 medallas, 13 de ellas de oro, mientras en Atlanta "96 fueron 65 con 20 títulos y en Barcelona "92 se llevaron 82 con 33 preseas doradas.
Sin embargo, lo más significativo es que los medallistas alemanes son en un elevado 82 por ciento el remanente de los astros de la desaparecida República Democrática Alemana (RDA).
"No hacemos diferencia entre el este y el oeste, todos somos alemanes," dijo a un grupo de periodistas de su país Helmut Digel, vicepresidente del Comité Olímpico de Alemania.
Sin embargo, desde el 3 de octubre de 1990, cuando se logró la reunificación el país, se hizo una gran campaña en contra del deporte de la Alemania comunista alegando que todos sus logros sólo eran posible por el dopaje sistemático de sus deportistas.
En Sydney, figuras como la remera Birgit Fischer, de 38 años, y la saltadora de longitud Heike Drechsler, de 35, entre otras, volvieron a repetir sus triunfos de la época de la RDA y se coronaron de nuevo campeonas olímpicas.
"Es cierto que había dopaje en la RDA, pero también lo hay en Estados Unidos, en Inglaterra y en muchos otros países.Los triunfos de la RDA no sólo eran por el doping eran producto del excelente sistema de competencias, de entrenamientos, por la ciencia aplicada al deporte," dijo a Reuters Volker Kluege, historiador olímpico alemán.
"Cómo se explica que ahora, con más edad, las mismas deportistas que ganaban según dicen sólo gracias al dopaje, sean capaces de ganar de nuevo sin él," agregó Kluege.
El alto número de medallistas cercano o mayor de los 30 años poco más del 75 por ciento es una advertencia a las autoridades alemanas de que tendrán que trabajar duro en los próximos cuatro años para tratar de mantener su nivel entre las principales potencias del deporte mundial.
En Atenas en el 2004 no estarán casi ninguno de los deportistas de la ex RDA que fueron el núcleo de los éxitos de Alemania tras la unidad.
La RDA ganó, por ejemplo, 124 medallas de oro en tres juegos olímpicos (Montreal "76, Moscú "80 y Seúl "88), finalizando en los tres primeros lugares por países.Nunca en olimpiadas sus deportistas tuvieron casos positivos de dopaje.
Tras la unidad se preveía que Alemania emergería como una gran potencia, pero las autoridades de Alemania Occidental desmontaron el sistema deportivo de la RDA y caundo se dieron cuenta de su erroa era tarde.