El presidente de Bosnia, Boris Tadic, ofreció hoy a las autoridades de Kosovo volver a la mesa de diálogo una vez se conozca la opinión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la legalidad de la declaración unilateral de independencia de Pristina.
Tadic aseguró en una intervención ante el Consejo de Seguridad de la ONU que el único camino para hallar una solución definitiva al estatus del territorio balcánico para por la negociación.
"Una vez sepamos la opinión de la CIJ, se abrirá una oportunidad para dar un paso adelante. Creemos que el diálogo es la manera más efectiva de alcanzar una solución sostenible, una solución mutuamente aceptable y viable", dijo en su comparecencia el mandatario, quien insistió en la soberanía serbia del territorio.
Tadic auguró que el 2010 será "el año de las soluciones", en el que serbios y albanokosovares resolverán las diferencias que llevaron a Pristina a declarar la independencia en 2008.
Los jueces de la CIJ, con sede en La Haya, cerraron el pasado 11 de diciembre la ronda de audiencias sobre la legalidad de la independencia kosovar y se tomarán varios meses antes de emitir su opinión, que tiene carácter consultivo y jurídicamente no es vinculante.
El ministro de Exteriores kosovar, Skender Hyseni, también aseguró en su intervención que Pristina está dispuesta a mejorar las relaciones con Belgrado, pero sólo en un diálogo "de iguales".
"La independencia de Kosovo es irreversible, y así seguirá siéndolo. No sólo por el bien de Kosovo, sino por el de la estabilidad y la paz regional, a la que la independencia kosovar ha contribuido", afirmó en su intervención el representante de Pristina.
Hyseni señaló que Serbia es el único de los países vecinos del territorio que no ha reconocido la declaración de independencia, y acusó a Belgrado de interferir en las relaciones entre las autoridades kosovares y las localidades de mayoría serbia del norte del territorio.
"No podemos ni debemos olvidar los crímenes contra la humanidad que Serbia infligió a la población kosovar. Eso no puede volver a pasar", agregó.
La situación en las comunidades del norte de Kosovo, que no reconocen el Gobierno de Pristina, es el principal punto de contención en el territorio balcánico, advirtió en su comparecencia el enviado especial de la ONU en Kosovo, Lamberto Zannier.
"Con el paso de los años hemos aprendido que la situación en el norte de Kosovo requiere de un esfuerzo y un diálogo constante con las diferentes comunidades, y de continúas consultas y coordinación con todas las partes", agregó.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió el pasado 15 de enero a las autoridades de Serbia y Kosovo que pongan de lado su disputa sobre el estatus del territorio balcánico y colaboren en asuntos de interés regional.
En un informe al Consejo de Seguridad, el máximo responsable de Naciones Unidas indicó que la situación de seguridad es de "calma relativa, pero potencialmente frágil".