Los taxis cubanos que pasaron en el último año al sistema de arrendamiento han multiplicado su productividad, según el ministro del Transporte, César Arocha, citado por el semanario Trabajadores.
Arocha dijo que la productividad aumentó "55 veces" y el nivel de ingresos por auto subió de 529 a 17.000 pesos (de 17 dólares a 566), en una conferencia del sindicato del área, aunque el diario no precisa cuántos taxis funcionan con este sistema, que por primera vez ha permitido al chófer gestionar sus ingresos a cambio de una tasa diaria que paga al Estado.
El arrendamiento de taxis en La Habana y de locales de propiedad estatal para el servicio de peluquerías y barberías particulares ha sido uno de las medidas aplicadas como "experimento" los últimos meses por el Gobierno de Raúl Castro con el propósito de estimular la productividad del trabajo y abrir nuevos espacios al trabajo por cuenta propia.
Por otro lado, el ministro alertó sobre las deficiencias del transporte colectivo en autobuses, y particularmente sobre los problemas de recaudación en los billetes de transporte.
Las inspecciones y operativos realizados han registrado que el nivel de "faltante" tanto en los autobuses como en la colecturía del pasaje es aún elevado, de acuerdo con un informe presentado en esa reunión.
Esa fuente indicó que unos 3.120 trabajadores fueron sancionados en las empresas de autobuses de la capital cubana durante el año 2009, al parecer por problemas con el "faltante".
Por último, Salvador Mesa, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) -sindicato único de la isla-, se refirió también a las trabas burocráticas al criticar el "elevado número de medidas" y a la necesidad de "su revisión y efecto educativo".