El teatro callejero invadió esta semana las principales calles de Buenos Aires con divertidas intervenciones escénicas que buscan concienciar a conductores y peatones para prevenir los accidentes de tráfico en la capital argentina, una de las urbes con mayores índices de mortalidad vial.
En un tiempo máximo de 30 segundos, lo que tarda en cambiar de color el semáforo, los actores del grupo Cabuia, ganadores del concurso impulsado por la Alcaldía de Buenos Aires para llevar adelante esta campaña, afrontan el difícil reto de atrapar la atención de los apurados viandantes y automovilistas.
"Tómate un tiempo" es el lema elegido para la campaña, por considerar que es precisamente la prisa la que conduce al mayor porcentaje de situaciones de peligro en la vía pública.
Disfrazados de fisioterapeutas, los actores invitan a los peatones a relajarse en un "spa urbano" montado en plena acera, donde regalan masajes mientras charlan con ellos sobre la importancia de tomarse un tiempo antes de cruzar.
A su lado, un joven, guitarra en mano, improvisa acordes y rimas para alcanzar ese prometido "momento de relax".
De forma simultánea, dos compañeros, disfrazados de monstruos, aprovechan cada vez que el semáforo está en verde para los peatones para escenificar una ataque verbal e incluso físico entre conductores en plena vía.
Montados en "coches-ataúdes", esperan entre ansiosos y enfadados, con exagerados aspavientos, a que el semáforo cambie de color para poder cruzar, gracias a unas tarimas móviles que les dan mayor visibilidad.
"Tómate un tiempo, o este será tu último modelo", reza uno de los vistosos carteles que acompañan esta puesta en escena, en el que los caracteres están enmarcados en un rectángulo negro que simula un ataúd.
Estos espectáculos teatrales, que irán rotando durante el próximo mes por las esquinas porteñas en las que más accidentes mortales se registraron el pasado año, se completan con la participación del personal del cuerpo de agentes de tránsito, que además de controlar el tráfico reparten globos y folletos con el eslogan: "En la calle, el peatón es lo más importante. Cuidémoslo".
El objetivo fundamental de esta campaña, que se enmarca en la "Década de la Acción por la Seguridad Vial" lanzada esta semana por Naciones Unidas, es concienciar de la vulnerabilidad del peatón, el eslabón más débil de la cadena.
"En la ciudad de Buenos Aires, cuatro de cada diez muertos en accidentes de tránsito son peatones", señaló a Efe el director de Seguridad Vial de la capital argentina, Pablo Martínez, quien explicó que se ideó esta creativa campaña porque consideraron que "iba a ser mucho más efectivo que la amenaza de una pena".
"Las intervenciones tienen un doble mensaje: por un lado, para los conductores, que tomen registro de la fragilidad del peatón", al que tienen que "respetar siempre", y, "por otro, para que el peatón se tome un tiempo, que baje un cambio, que piense que el tránsito es un sistema en el que también está incluido, por lo que le corresponden las normas de tránsito", resumió.
La "Década de la Acción por la Seguridad Vial", que se inauguró esta semana con campañas de prevención en todo el mundo, es el primer plan de este tipo que lanza Naciones Unidas para reducir los accidentes de tráfico, que provocan anualmente la muerte de cerca de 1,3 millones de personas en todo el mundo.
El plan tiene como meta salvar a cinco millones de personas en menos de diez años.
Argentina ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tráfico, con un promedio de 21 fallecidos por día.
En 2010 hubo 7.659 víctimas mortales y alrededor de 120.000 heridos en accidentes de tráfico en todo el país, mientras que en la capital perdieron la vida 159 personas, según cifras difundidas por la asociación Luchemos por la vida.