UN GRUPO de científicos españoles trabaja desde hoy en el desarrollo de un método para prever erupciones volcánicas, que en la actualidad se encuentra en fase de estudio en uno de los pocos focos volcánicos activos de la Antártida: la diminuta isla Decepción, en el estrecho de Bransfield.
Con él, los investigadores intentan conocer el estado de la caldera volcánica y anticipar su comportamiento.