DORMIR MENOS de ocho horas diarias, considerado el tiempo mínimo necesario por los expertos, es una posible causa de la obesidad, revela un estudio de la Universidad de Bristol (del Reino Unido).
La falta de sueño provoca alteraciones de la hormona ghrelin, responsable del incremento de la sensación de apetito, han constatado los investigadores tras el experimento realizado con mil voluntarios.
Igualmente, los niveles de hormona leptina, que suprime el hambre, fueron mucho menores entre los voluntarios que conciliaron el sueño durante menos tiempo.