LOS PROBLEMAS de salud son una defensa del organismo contra sus propias toxinas y obedecen a su esfuerzo para evitar, minimizar, compensar o eliminar los daños causados por esas toxinas, afirma la "homeopatía de segunda generación".
Para curarse hay que drenar las sustancias nocivas que se acumulan en el tejido conjuntivo entre las células.
De acuerdo a la homeopatía clásica, los pacientes se curan al suministrarles, en dosis infinitesimales, aquellos remedios que suministrados en cantidades mayores a una persona sana le provocarían unos síntomas similares a los que se pretende combatir o aliviar en los individuos enfermos.
Una de las terapias biológicas que están más en ascenso: la "homeopatía de segunda generación", también llamada homotoxicología u antihomotóxica, busca activar las defensas del organismo, para que se cure y reequilibre por si mismo.
"Bajo el concepto de homotoxinas se engloban todas las sustancias tóxicas e intolerables para el ser humano, tanto originadas dentro como fuera del organismo", explica el doctor Miquel Pros, miembro fundador de la Asociación Española de Médicos Naturistas.
En esta clasificación se incluyen desde los compuestos tóxicos provenientes de la alimentación o el ambiente, hasta sustancias orgánicas como el colesterol, el ácido úrico o la urea, que si bien son fisiológicas, cuando se hallan en exceso originan dolencias.
El doctor Santiago de La Rosa, presidente de la comisión de Medicina Naturista del Colegio de Médicos de Madrid, coincide con Pros, en que "las enfermedades expresan la defensa del organismo contra sus toxinas y su esfuerzo contra los daños que causan, y pueden curarse al drenar las sustancias nocivas".
Según este experto, cada persona origina en su cuerpo o recibe desde fuera, debido a factores como el estrés, el desequilibrio de la dieta, la medicación o la contaminación, sustancias tóxicas u homotoxinas, cuya presencia o acumulación excesiva, activan las defensas orgánicas, generado una reacción: la enfermedad.
Para actuar sobre los humores, materiales y energías del cuerpo, además de remedios homeopáticos, está medicina emplea otras sustancias muy diluidas y técnicas naturales: ayuno, sudoración, enemas, dietas, infusiones, compresas, sangrías y ventosas.
Para establecer un diagnóstico, se elabora la historia clínica del paciente, se averigua qué factores ambientales le mejoran y empeoran, por ejemplo el frío, el calor, la presión o la humedad. Además se le pide que comente sus emociones, y se le explora con aparatos que miden su electricidad biológica.
La homotoxicalogía busca cortar la enfermedad en alguna de sus sucesivas seis fases de desarrollo, ayudando al cuerpo a desintoxicarse, para evitar que progrese hacia la siguiente etapa, más grave y a la cual se llega si no se eliminan las homotoxinas.
Para ello se dan al paciente sustancias antihomotóxicas, sobre todo medicamentos homeopáticos unidos o combinados, aunque también se emplean otras sustancias químicas u orgánicas, preparadas según el método homeopático, señala Pros.
En un primer momento, el cuerpo intenta eliminar la homotoxina por medio de la secreción o la excreción. En una infección de las vías respiratorias altas ello se produce a través de estornudos, lagrimeo, tos y sudoración.
Pese a las medidas de eliminación, que pueden ser ayudas por medio de medicamentos y cambios dietéticos, el cuerpo entra en una fase de reacción y busca desintoxicarse mediante una reacción de defensa a través de inflamaciones: artritis, colitis, gastritis y amigdalitis.
Intoxíquese menos para vivir
La acumulación de sustancias tóxicas u homotoxinas llevan a que el cuerpo se enferme.