Nevadas de color amarillo, negro y gris sorprendieron a los habitantes de la aldea Sabo, en el norte de la isla rusa de Sajalín, en el Pacífico, informó el Ministerio de Situaciones de Emergencia.
Las organizaciones ecologistas exigieron de inmediato a las autoridades investigar el suceso ante el temor de que la nieve colorada sea peligrosa para la población, detallaron.