Las autoridades no han conseguido frenar la contaminación que ha causado el vertido de cadmio al río Xiangjiang, en la provincia china de Hunan, a pesar de que están rebajando su gravedad.
El vertido se produjo el pasado día 4 debido a un atasco en el desagüe de una fundición en la ciudad de Zhuzhou que provocó que se filtrase agua a dos lagos contiguos.