Un nuevo vertido tóxico, esta vez en la provincia sureña china de Cantón, obligó a cortar durante ocho horas el suministro de agua de una ciudad de medio millón de habitantes, en un calco de lo ocurrido hace un mes en el norte de China.
En la ciudad de Shaoguan, ribereña del río Beijiang, una cantidad aún no revelada de cadmio, una sustancia tóxica, fue vertida accidentalmente.