La población mundial de grandes peces como atunes, tiburones y ballenas se ha reducido en un 90 por ciento en los últimos cien años, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Se calcula, además, que cada año mueren más de 300.000 cetáceos entre los aparejos de pesca en los océanos de todo el mundo.
WWF anunció que quiere frenar el deterioro de los ecosistemas marinos.