La maniobra de resucitación pulmonar es realizada con frecuencia de manera inadecuada por médicos, paramédicos y enfermeros, según dos estudios acerca de tales maniobras realizadas durante paros cardíacos.
Entre los problemas más comunes hallados en los estudios figuran: la falta de fuerza por parte de los rescatadores en la tarea de golpear el pecho de la víctima para hacer que el corazón vuelva a latir, o la excesiva frecuencia con que insuflan el aire a los pulmones de la víctima, ya sea por la técnica de boca a boca o a través de tubos plásticos.
Ambos estudios utilizaron un monitor experimental que mide la calidad de la maniobra realizada, según el Journal of the American Medical Association (JAMA).