Los países de Centroamérica se encuentran rezagados en bioseguridad alimentaria, debido a que no cuentan con reglamentos suficientes para controlar la importación y producción de alimentos genéticamente modificados.
De los países centroamericanos "algunos van más adelantados y otros están muy atrasados en crear sus propios marcos de bioseguridad", declaró Michelle Chauvet, investigadora.