El aumento de los ataques de tiburones a seres humanos en aguas australianas podría deberse a que los escualos los confunden con osos marinos, una especie proveniente de Nueva Zelanda, según varios expertos en biología marina.
Los osos marinos que han llegado de Nueva Zelanda en los últimos 20 años se han convertido en presas habituales de los tiburones y pueden resultar similares en aspecto con las personas.