Las transfusiones de sangre podrían ser perjudiciales para muchos pacientes, porque la sangre donada pierde un gas que permite la transferencia de oxígeno a los tejidos, según dos estudios divulgados.
"Millones de pacientes reciben transfusiones con sangre cuya capacidad de llevar oxígeno está comprometida", señalaron los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Duke.