Los oncólogos han creído durante mucho tiempo que los tratamientos contra el cáncer tienden a ser más eficaces a ciertas horas del día, pero pudieron poner este conocimiento en práctica, porque no entendían lo suficiente el fenómeno.
En la actualidad, los investigadores descubrieron un mecanismo molecular que explica la razón por la cual la sensibilidad a las drogas anticancerígenas cambia con el horario.