El exjefe del Órgano Ejecutivo y exministro de Educación, Aristides Royo manifestó a Panamá América que cuando era estudiante del Instituto Nacional (IN) los alumnos protestaban por temas relacionados con la soberanía nacional, el Canal de Panamá, tratados internacionales, luchas solidarias y política interna, sin embargo, él y sus compañeros nunca ocultaron sus rostros.
"Teníamos el orgullo que salíamos con bandera, salíamos con el estandarte del Instituto y sobre todo con la cara descubierta. Incluso llevábamos personal que custodiaba un poco las aceras de las calles para tratar de evitar que se metieran en las manifestaciones vándalos, es decir gente para cometer actos de vandalismo y teníamos el orgullo de ir con la cara al sol", comentó.
Royo, quien también ocupó el cargo de embajador de Panamá en España, destacó que los actuales institutores tendrán sus argumentos por el cual se cubren el rostro, quizás para no ser "apaleados", aunque explicó que a los institutores de su generación también las autoridades de la época le enviaban la policía montada y le daban "tolete". "Incluso hubo hasta muertos en el 58", recordó.
Indicó que las manifestaciones que terminan en vandalismo tiene otra connotación porque se trata de actos de carácter delictivo y preguntó cómo los padres de los estudiantes que incurren en estas acciones no reconocen la voz, la estructura corporal o sus gestos de sus hijos.
"No hay ninguna ideología, es rebeldía frente a profesores, frente a la enseñanza. Estoy seguro que pésimos estudiantes y no hay ninguna ideología en decir que somos socialistas o que queremos un gobierno revolucionario o un cambio en el estatus político", resaltó.
Sugirió que una vez encontrado los responsables y sancionados, se debe convesar con ellos para que expliquen sus motivos y si son protestas relacionadas con temas del alto costo de la vida o aumento del salario mínino, que se manifiesten pero que no utilicen ni disfraces absurdos que usan, ni el escondite de una máscara.
Royo ingresó al IN en 1953 y se graduó en febrero de 1959.