La ministra del Interior italiana, Annamaria Cancellieri, dijo hoy que se están siguiendo tres pistas -Brigadas Rojas, anarquismo insurreccionalista o motivos comerciales- en la investigación del atentado contra el consejero delegado del grupo Ansaldo Nucleare, Roberto Adinolfi, el pasado lunes en Génova.
En una comparecencia en el Parlamento, la titular de Interior explicó que "la acción no ha sido aun reivindicada, y en el pasado la víctima no había recibido amenazas algunas".
En referencia a la pista vinculada a reminiscencias de las Brigadas Rojas, la titular de Interior explicó que hay coincidencias con las técnicas utilizadas por el grupo en pasado, como el uso de un arma de fuego, y las balas calibro 7.62 Tokare y una "cierta capacidad organizativa".
Mientras que en el caso de la pista anárquico-insurreccionalista, el atentado se enmarcaría en las protestas antinucleares de este grupo, aunque destacó que hasta ahora estos no habían usado armas y se habían limitado a otro tipo de estrategias, como la colocación de artefactos explosivos.
Además, también existe una pista de carácter comercial, vinculada a las actividades que Ansaldo Nucleare ha comenzado recientemente en Rumanía, Ucrania y Rusia con la construcción de nuevas centrales nucleares y la gestión de residuos radiactivos.
Cancellieri agregó que se trata de "un episodio que ha despertado una gran preocupación por su gravedad".
El atentado contra Adinolfi ha evocado en Italia el fantasma del terrorismo político de los llamados "años de plomo", en las décadas de 1979 y 1989, cuando las Brigadas Rojas cometieron asesinatos de políticos, pero también de la historia reciente de Italia.
Un grupo inspirado en las Brigadas Rojas reapareció hace unos años con el nombre de Nuevas Brigadas Rojas, y asesinó a dos consejeros del Ministerio de Trabajo: Massimo D'Antona, el 20 de mayo de 1999, y Marco Biaggi, el 19 de marzo del 2002.
Adinolfi, de 53 años, resultó herido el pasado lunes en una pierna cuando una persona le disparó varios tiros cuando aquel salía de su casa en Génova (noroeste de Italia), y después huyó en una moto que le estaba esperando.
Un grupo que se hace llamar GAP (Grupos Armados Proletarios) envió un comunicado a la página web italiana del colectivo de medios independientes "Indymedia" en la que criticaba al Gobierno de Mario Monti y expresaba su apoyo al atentado.
Asimismo, los investigadores están estudiando otro documento aparecido en la pagina suiza de "Indymedia" en la que también se apoya el atentado.