El canciller argentino, Héctor Timerman, consideró hoy que "no hay motivo" para que El Salvador presente una queja diplomática por sus críticas contra una escuela del país centroamericano financiada por Estados Unidos que, según el ministro, forma policías en "técnicas represoras".
"No hubo ninguna protesta ni debe haber porque no hay ningún motivo", afirmó el canciller en declaraciones a Radio Mitre de Buenos Aires, después de que el Gobierno salvadoreño anunciara que va a abordar por la vía diplomática las declaraciones formuladas por Timerman.
El ministro denunció la semana pasada que agentes de la Policía Metropolitana de Buenos Aires se instruyen en cursos en "escuelas de línea golpista y represora" financiadas por Estados Unidos, en referencia a la capacitación a la que asisten miembros de la fuerza en la Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley (ILEA, por su sigla en inglés) en El Salvador.
El presidente del país centroamericano, Mauricio Funes, negó que en esa escuela, en la que se capacita a policías de la región, se enseñen técnicas represoras y afirmó que "estaría dispuesto a abrir los programas de trabajo" para que cualquier observador internacional u organización de derechos humanos "pueda verificar en el terreno que no es cierto lo que dijo el canciller argentino".
Timerman aseguró hoy que la Cancillería ha solicitado los planes de estudio de la ILEA a los embajadores de Estados Unidos y de El Salvador en Argentina y precisó que hasta que no los hayan analizado "no podemos saber si violan las leyes de seguridad de Argentina".
No obstante, el canciller negó haber afirmado que la academia salvadoreña se enseñe a torturar, como interpretó Funes, con quien Timerman dijo tener una "muy buena relación".
"Nunca dije que se enseñaba a torturar. Lo que dije fue que en la Escuela de las Américas se enseñaban métodos golpistas. Y a mí me preocupa esta otra escuela porque en los Estados Unidos la llaman la nueva Escuela de las Américas", matizó.
Las denuncias de Timerman sobre la formación de la policía de Buenos Aires levantaron una fuerte polémica en Argentina, especialmente después de que el ministro de Seguridad de la ciudad, Ricardo Casal, asegurara que agentes de la Policía Federal también han asistido a ese curso, aunque la responsable de esta cartera a nivel nacional, Nilda Garré, lo negó.