TLC**Partamos de una realidad, un país pequeño como Panamá no puede marginarse de la firma de tratados de libre comercio. Ellos marcan el paso del comercio internacional de nuestro tiempo. Aislarse, quedarse por fuera o no firmar, no es una opción válida. La clave del éxito es negociar el mejor tratado posible, consultando los más caros intereses nacionales.
PRODUCTORES**Y el mejor interés comercial del país consiste en ampliar y buscar nuevos y más ricos mercados para los productores nacionales, puesto que el nuestro es demasiado pequeño y no permite crecer, ni generar empleos, ni riqueza, ni bajar los precios con los grandes volúmenes. A la postre, todos nos perjudicamos, produciendo, vendiendo y comprando sólo entre nosotros.
OPORTUNIDAD**En el 2005, Panamá alcanzó mil millones de balboas en exportaciones, un récord, gracias en gran parte a sus productores del agro, que han aprendido a exportar; muchos en rubros no tradicionales vendidos a Europa y EU, donde aguarda un mercado de 32 millones de hispanos, ávidos de yuca, nance, tortillas, tamales, etc. Con un TLC las oportunidades se multiplican por mil.