Los atletas que participarán en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, tuvieron que pasar controles antidopaje al llegar a la ciudad olímpica.
La jefa ejecutiva de la Agencia Australiana de Lucha contra las Drogas (ASDA), Natalie Hewson, demostró que los críticos estaban equivocados, al realizarle controles antidopaje a estrellas del deporte tales como el atleta británico Colin Jackson y la nadadora holandesa Inge de Brujin.
El jefe de la delegación atlética de Estados Unidos, John Chaplin, había entado la semana pasada que los encargados de los controles antidopaje podrían tener problemas “en encontrar las estrellas del deporte mundialâ€, ya que las mismas habitarán en alojamientos privados.
“Hemos desarrollado nuestra propia agencia de investigación en relación a la clasificación de los atletas, ubicación de los mismos, instalaciones para sus entrenamientos e información para conectarlos, además estamos muy familiarizados con los calendarios de la competición y entrenamientoâ€, destacó Hewson.
Los encargados de los controles antidopaje realizaron 3.200 exámenes de orina por los más de 4.000 atletas olímpicos que llegaron a esta ciudad, durante el pasado fin de semana.
Sin embargo, Jackson y otros diez atletas británicos fueron controlados en la base del equipo de Gran Bretaña, en la Costa de Oro del estado de Queensland.
“Los controles antidopaje a Jackson y otros atletas británicos se llevaron a cabo tres horas después de que llegaranâ€, señaló Max Jones, entrenador de atletismo del equipo de Gran Bretaña a la radio nacional australiana ABC.