El Frente de Trabajadores Socialistas (FTS) de Venezuela, la principal organización obrera afín al Gobierno del presidente Hugo Chávez, pidió hoy a quienes llamó obreros "que se han dejado confundir" a no abandonar al gobernante.
"Aquellos compañeros que se han dejado confundir con la propaganda imperial, que no han entendido el papel que tenemos como clase trabajadora (...), les hacemos un llamado a no dejarse corroer por el miedo ni sumarse a las filas de la oprobiosa oposición", exhortó en una rueda de prensa el portavoz del FTS, Eduardo Sánchez.
"Tenemos que tomar la más importante decisión de nuestra vida y enfrentar todos aquellos embates (...), no solamente en el sector de los trabajadores privados, sino también los públicos e incluso a las castas burocráticas que no comprenden nuestra revolución, que de alguna manera están confundidos en la interpretación del proyecto socialista, a los que también vamos a derrotar", advirtió Sánchez.
La advertencia se produce en momentos en que se registra una oleada de reclamos en diversos sindicatos en demanda de reivindicaciones salariales, alguna de las cuales Chávez dijo que "rayan en lo obsceno" y tras amenazar incluso con la militarización.
"El que pare aquí una empresa del Estado se está metiendo conmigo. Eso es sabotaje y no lo voy a tolerar", advirtió Chávez la semana pasada.
El Frente Socialista de Trabajadores Petroleros de Venezuela, que forma parte del FTS, acusó hace dos días a dirigentes obreros del sector de sucumbir a "incitaciones" de "burgueses y oligarcas" y de ser cómplices de esos "enemigos naturales".
"Los oligarcas, los burgueses antisociales, cuando ven en peligro su sistema de privilegios groseros (...), activan sus mecanismos de defensa" e "incitan a los trabajadores a participar en la lucha entre la sociedad y los antisociales, colocándose del lado de sus enemigos naturales", dijo el brazo petrolero del FTS.
La lucha de todos en el FTS "no sólo es por las reivindicaciones sociales y económicas, sino de la fundamental reivindicación que es el socialismo y para allá avanzamos (...), en una carrera indetenible que arrollará a todo aquel que pretenda poner al frente nuestro algún tipo de traba", remarcó hoy Sánchez.
"Hemos tenido contradicciones con algunos funcionarios de la 'tecnoburocracia' de nuestro Gobierno", admitió el oficialista, quien agregó que además de la "pelea interna" se debe "combatir sin tregua a la oligarquía que quiere desestabilizar y dar un golpe de Estado".
Además del FTS y del también oficialista Colectivo de Trabajadores en Revolución, en Venezuela existen otros dos grandes grupos de obreros críticos al Gobierno, aglutinados en la tradicional Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y desde esta semana en el Comité de Solidaridad Laboral.
A este último se han sumado dirigentes de la Unión Nacional de Trabajadores (Unete), que nació a mediados de la década como afín a Chávez, pero que no ha logrado consolidarse, y que le achacan al Gobierno alinearse a un "capitalismo de Estado".
Al respecto, el dirigente de FTS remarcó hoy que no entienden al socialismo "como un capitalismo de Estado", y llamó a Chávez a arremeter también contra la banca privada, entre otros sectores.
"Entendemos que los precios del petróleo han bajado, que el presupuesto ya no es el mismo y que de alguna manera habrá que hacer ajustes, pero también le decimos al compañero presidente que meta la lupa en la banca", dijo Sánchez.
Pidió, asimismo, intervenga toda la cadena de alimentos y no sólo en el arrocero, donde Chávez ha decretado expropiaciones e intervenciones estatales en los últimos días.