Transito**Las máximas autoridades del transporte público de pasajeros, Alejandro Pérez, viceministro de Gobierno; Pablo Quintero Luna, director nacional del Tránsito Terrestre y Esteban Rodríguez, presidente de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), han coincidido - en especie de mea culpa - que el servicio es un total desastre que requiere cambios. Quintero Luna, en particular, dijo ayer que “el sistema no sirve y que está obsoleto”.
Sistema**Por su lado Rodríguez, dirigente transportista y dueño de buses, opinó que “el sistema de transporte público colapsó y hay que buscar formas de cambiarlo”. A los tres debemos prestarles atención porque, a más de concentrar en sus manos todo el poder del sector, los tres son parte de la estructura y, en gran medida, del problema. Detrás de ellos subyace un miserable andamiaje de explotación que sólo en pasajes genera mil millones de balboas al año.
Negocio**Hay 10 mil buses y 20 mil taxis que generan B/.6 millones y B/. 2 millones diarios, respectivamente; sin contar placas, cupos, cuotas, multas, rebuscas, chantajes, etc. La mayor parte es para los dueños, los dirigentes de gremios y del gobierno. Lo único que les interesa es la plata, no prestar un buen servicio, ni prevenir accidentes. Sueñan con neutralizar a la policía del tránsito poniéndola bajo su mando, y con ser distribuidores de combustible, con financiamiento del Banconal.