TRANSPORTE**Cuando no dejábamos de sorprendernos cada día con las irregularidades cometidas por los concesionarios del servicio público de transporte, que han llegado a costar valiosas vidas humanas, ahora resulta que salta una nueva culebra de esa caja de Pandora.
MAFIA**La expresión, para referirnos a la dirigencia tradicional del transporte público, ha dejado de ser una metáfora. Literalmente, las garras de la mafia del narcotráfico penetraron las estructuras desvencijadas del sistema de transporte colectivo y selectivo, a ciencia y paciencia de las autoridades.
URGENCIA**Poner orden en este tema no es ya cuestión subalterna. Que una red del narcotráfico y de los lavadores de dinero se haya involucrado en la actividad, para facilitar sus ilegítimas transacciones, es señal de que la incautación de estos 16 buses y 30 taxis pudieran ser sólo la punta del iceberg.