Por aclamación o por inspiración: consiste en la proclamación de un candidato de forma unánime, libre, espontánea y a viva voz. Si, por ejemplo, se levanta uno de los cardenales y, sin que previamente haya habido ningún trato acerca de la personalidad que debe elegirse, propone un nombre, y todos los demás cardenales, "sin excluir ninguno ", están de acuerdo y pronuncian de modo inteligible la palabra "elijo ", el así proclamado sería el Papa canónicamente elegido.
Por compromiso: cuando los cardenales encomiendan a un grupo (9 como mínimo)de ellos la facultad de elegir. Estos se han de retirar a un lugar apartado y cerrado para poder deliberar con mayor libertad.
Por votación: es la forma más común y son necesarias las dos terceras partes de los votos más uno para que la elección.
El Papa hizo de la Nunciatura, en Rohrmoser su casa mientras estuvo en el país.
El siguiente paso sería Nicargua, ampliamente polarizado por fuerzas políticas y el recrudecimiento de la guerra.
Fue en este territorio donde los fuertes comentarios políticos del Papa le ganaron abucheos que el prelado trató de acallar.
De Panamá, donde el régimen ejercía su implacable autoridad, Juan Pablo II pasó luego a El Salvador, donde visitó la tumba del arzobispo Oscar Arnulfo Romero, asesinado tres años antes, lo que evidenciaba la tensión política a la que estaba sometida el clero en ese país.
El Papa llegó, según cuentan los presentes, con una rígida expresión facial. Una gigantesca pancarta lo recibía "¡Bienvenido a la Nicaragua libre gracias a Dios y a la Revolución!", expresaba.
En desacuerdo con el sandinismo, el Pontífice pidió que ningún sacerdote del gobierno lo recibiera, pero el padre sandinista Ernesto Cardenal, estuvo presente aún contra su voluntad.
El Papa saludó a todos los ministros y cuando le tocó el turno a Cardenal, e intentó besarle el anillo, el Pontífice no lo permitió y acto seguido le amonestó públicamente: "usted debe regularizar su situación", todo ante la prensa mundial.
Si algo se recuerda aún de la visita del Papa a Nicaragua es el momento en que fue abucheado.
Eran unos 70,000 fieles los que lo esperaban para atender su discurso cuando de pronto las aclamaciones se convirtieron en abucheos contra las palabras del Papa.
El acto final de bendición casi no se logra, cuando la multitud comenzó a entonar el Himno Sandinista.
El Papa renunció a todo protocolo de despedida en el aeropuerto, a donde se fue inmediatamente después de la misa; sin embargo, fue persuadido y partió en medio de la l ceremonia correspondiente. El incidente recorrió el mundo.