Un alto mando de las fuerzas afganas y dos de sus guardaespaldas murieron por la explosión de una bomba caminera al paso del vehículo en el que viajaban por la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, informó hoy a Efe una fuente policial.
El ataque ocurrió a última hora del domingo en el distrito de Gram Sel, y tuvo como objetivo al jefe de la Policía de esta misma demarcación, identificado como Saifulá, añadió la fuente.
Saifulá estaba de camino a una zona en la que se registraba una operación militar contra la insurgencia talibán, que tiene en las regiones del sur y del este afganos sus bastiones más importantes.
Las bombas camineras y los artefactos explosivos improvisados son el principal método utilizado por los insurgentes en su lucha contra las fuerzas de seguridad.