La misión de observación de la Unión Europea (UE) en Nicaragua calificó hoy de "chocante e inaceptable" que el Consejo Supremo Electoral (CSE) no acredite a varios organismos locales que solicitaron vigilar los comicios del próximo domingo, en los que el presidente Daniel Ortega busca su reelección.
El jefe adjunto de la misión de la UE, José Antonio de Gabriel, dijo a periodistas que es "cuestionable" que la autoridad electoral admita a observadores locales "que se han caracterizado por ser menos críticos con la administración" pero rechace a los organismos "críticos con el proceso".
"¿Y por qué nos parece algo altamente cuestionable y criticable? Pues porque no hay que olvidar que la observación nacional está recogida por la Constitución y por la Ley Electoral, que tienen un rango claramente superior a cualquier reglamento emitido" por la autoridad electoral, argumentó De Gabriel.
El CSE acreditó como acompañante de los comicios al Consejo Nacional de Universidades (CNU), que dirige Telémaco Talavera, asesor para asuntos agropecuarios del presidente Ortega, pero rechazó al organismo Hagamos Democracia por estar supuestamente relacionado con un partido político opositor.
Además, las autoridades siguen sin responder una solicitud realizada por el Instituto para el Desarrollo de la Democracia (Ipade), crítico con el Ejecutivo.
En tanto, el grupo Ética y Transparencia, capítulo nacional de Transparencia Internacional, decidió no hacer la solicitud a las autoridades y señaló que vigilará los comicios sin acreditación oficial.
El jefe de la Comisión Europea para Centroamérica y Panamá, Mendel Goldstein, dijo, por su lado, que la autoridad electoral está a tiempo para acreditar al Ipade.
"Siempre hemos dicho que a nuestro juicio merecen ser acreditados", opinó.
Por su parte, De Gabriel explicó que la misión europea no ha sufrido ningún inconveniente para realizar el trabajo de observación electoral y consideró un "retroceso" que los organismos locales sí enfrenten obstáculos.
De Gabriel y Goldstein se refirieron hoy al asunto luego de que la UE desplegara en todo el país a 40 observadores de corto plazo, quienes se sumarán a los 26 que la semana pasada iniciaron su labor en toda Nicaragua.
Según De Gabriel, los observadores seguirán el proceso de la votación, recuento de votos, transmisión de datos e impugnaciones.
En ese sentido, el jefe adjunto de la misión europea consideró necesario que los fiscales de todos los partidos políticos sean "debidamente acreditados" y no sean expulsados en ninguna de las fases del proceso electoral.
Añadió que los observadores de la UE también "investigan activamente" el proceso de entrega de cédulas de identidad, válidos para ejercer el sufragio, por parte del CSE.
En algunos municipios del norte del país cientos de personas han denunciado que la autoridad electoral no entrega a miles de personas sus documentos, algo que ha sido negado por los jueces electorales.
Goldstein explicó que "esta misión de observación está registrando las quejas y comentarios y todo esto se transmite" a la autoridad electoral.
Además, De Gabriel criticó la falta de una ley de partidos políticos en Nicaragua y calificó el sistema electoral de este país como "relativamente viciado" por evitar el pluralismo político "en los distintos niveles de la administración electoral".
En los comicios del próximo domingo, Ortega aspira continuar en el poder pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata, que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.
Unos 3,4 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir este 6 de noviembre a un presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).