El alcalde de San Pedro Sula, la segunda ciudad en importancia de Honduras, Rodolfo Padilla, quien es seguidor del presidente depuesto, Manuel Zelaya, renunció hoy a buscar la reelección en los comicios del 29 de noviembre por considerar que no hay condiciones para legitimar el proceso.
Un abogado de Padilla, Justo Isaula, presentó la renuncia ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en Tegucigalpa, pero el secretario del organismo, Alejandro Martínez, advirtió de que la ley electoral establece que el alcalde debió entregarla personalmente, a pesar de lo cual se la recibió.
El presidente del TSE, Saúl Escobar, dijo escuetamente a medios locales que el pleno de la institución analizará esta renuncia y resolverá "en el momento oportuno".
Padilla, del gobernante Partido Liberal (al que pertenecen tanto Zelaya como el presidente de facto, Roberto Micheletti), está fuera de Honduras desde el 28 de junio, cuando Zelaya fue derrocado, y enfrenta un proceso incoado meses antes por el Ministerio Público por falsificación de documentos y malversación de caudales públicos.
Isaula no precisó en qué país se encuentra el alcalde y señaló que hay "persecuciones infundadas contra él".
"Patento mi firme convicción y posición de retirarme de la participación de la campaña y proceso electoral tradicional para la reelección al cargo de alcalde municipal de la ciudad de San Pedro Sula", expresó Padilla en su renuncia, difundida por medios locales.
Añadió que en Honduras no se ha restablecido "el orden constitucional como única vía para garantizar un proceso eleccionario transparente y legítimo como lo demanda el pueblo hondureño y la comunidad internacional".
"Es contrario a mis principios, convicciones, valores e ideales legitimar procesos electoreros que pretenden consolidar los abusos, crímenes y atropellos perpetrados por aquellos responsables del golpe de Estado", indicó el alcalde.
El candidato presidencial liberal, Elvin Santos, pidió hace varias semanas a Padilla que renunciara a su candidatura o regresara al país a trabajar en su campaña para buscar la reelección.
La gestión de Padilla se caracterizó por sus relaciones conflictivas con los regidores (concejales) y empleados de la municipalidad de San Pedro Sula, al extremo que cuando abandonó el país se adeudaban varios meses de salario al personal.
Dos semanas antes del golpe de Estado, el resto de la corporación municipal le había denegado un permiso para ausentarse por 30 días a Padilla, que está siendo sustituido interinamente por el vicealcalde, Eduardo Bueso.
El candidato presidencial independiente Carlos Reyes, también seguidor de Zelaya, desistió recientemente de participar en las elecciones de noviembre porque el depuesto gobernante no ha sido restituido.