El almirante colombiano Gabriel Arango Bacci, absuelto el jueves en un proceso por supuestos nexos con narcotraficantes, dejó hoy en manos de la justicia el caso de los superiores que lo acusaron, el ahora ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos y el jefe de la Armada, almirante Guillermo Barrera.
El oficial aseguró en entrevistas con radios de Bogotá que lamenta la decisión de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de pedir que se investigue a Santos y a Barrera por haber incurrido en omisión y faltas a la verdad.
Santos ejercía como ministro de Defensa por la época en que estalló el escándalo de presuntos vínculos con narcotraficantes por parte de Arango Bacci, que por entonces estaba al frente de los astilleros de su fuerza en la ciudad caribeña de Cartagena.
Barrera era entonces comandante de la Armada, cargo desde el que promovió en los medios de comunicación la denuncia de los supuestos nexos de su subalterno con narcotraficantes.
Arango Bacci ha denunciado que su caso fue un montaje de interesados en cobrarle a la Armada Nacional los éxitos de esta fuerza en la lucha antidrogas o en hacerle daño a él para ponerle fin a su carrera militar y sacarlo de la línea de mando.
"No puede ser posible que de un momento a otro me aparezcan esta cantidad de cargos y estas infamias tan grandes", afirmó el almirante, separado de la marina de guerra y detenido hace poco más de año y medio.
Los responsables de la acusación aportaron como prueba de supuestos vínculos del oficial con los narcotraficantes un recibo por 115.000 dólares en el que aparecía la huella dactilar del militar y después presentaron a tres testigos protegidos.
Sin embargo, los expertos encontraron que el documento era falso y que la huella se correspondía con la fotocopia de una estampada por Arango Bacci hace unos 25 años.
"En este caso se hizo justicia y tenemos que darle tiempo al tiempo para que todo el país sepa de dónde vino o qué pasó en esta infamia", expresó el oficial, que anoche salió de la guarnición militar de Bogotá en la que estaba detenido.
"Creo que en algún momento tenemos que ponerle la cara a todos los colombianos y decirles: 'Miren, esto ha sido una injusticia horrible y los responsables son estos'", agregó Arango Bacci.
El oficial fue declarado inocente de manera unánime por la Sala Penal de la CSJ, que de manera paralela solicitó investigar a Santos y a Barrera, además de a los tres testigos de la acusación, que, según el alto tribunal, le atribuyeron a Arango Bacci conductas delictivas para recibir "recompensas de organismos extranjeros y nacionales".
La CSJ observó que "no puede entenderse por qué" el almirante Barrera "decidió mejor buscar algún tipo de eco mediático" al entregar a la prensa los documentos en los que se basó la acusación contra el oficial.
Asimismo, consideró el hecho "bastante irregular" al advertir de que "se trataba de documentos fundamentales para adelantar una investigación penal, cuya cadena de custodia fue completamente ignorada, para no hablar de la reserva que el asunto imponía a los oficiales".