A un año en el poder, Chinchilla afronta la peor crisis política en décadas


Costa Rica atraviesa una inédita crisis política que ha afectado el funcionamiento del Congreso y hasta la tradicional rendición de cuentas de la presidenta Laura Chinchilla, que cumple un año en el poder.


Tras una accidentada jornada, cargada de ácidas acusaciones entre los diputados del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN) y los partidos de oposición, la Asamblea Legislativa, considerado por los costarricenses el primer poder del Estado, se mantiene acéfala, pues no fue posible celebrar con éxito un sesión para elegir el nuevo directorio legislativo, como establece la Constitución.


Esta situación impidió a Chinchilla presentarse ante el Parlamento para pronunciar su discurso de informe de labores y le obligó a enviarlo por escrito al Congreso para cumplir con su deber constitucional.

 

La crisis estalló durante la sesión legislativa de la mañana, cuando el bloque opositor, integrado por 30 diputados de cinco partidos, rompió el quórum de la sesión en la que se pretendía elegir al nuevo presidente del Congreso.


Los candidatos eran el oficialista Luis Gerardo Villanueva y Juan Carlos Mendoza, del Partido Acción Ciudadana (PAC), que es respaldado por el bloque opositor.


A pesar de la ausencia de los 30 diputados (de un total de 57), el PLN celebró la votación y con 26 sufragios reeligió como presidente a Villanueva, pues declaró nulos los votos de los congresistas que no estaban presentes.

 

Esta acción desató la molestia del bloque opositor, que acusó al partido gobernante de cometer un "golpe de Estado" y un "fraude constitucional".


Ante el escándalo desatado, Villanueva declinó su nombramiento con el fin de que se celebrara otra sesión y para evitar "problemas políticos", pero nuevamente las diferencias sobre los mecanismos para emitir el sufragio impidieron que se tuviera el quórum necesario.


El PLN asegura que únicamente busca garantizar que el voto de los diputados sea secreto, mientras que los opositores insisten en que la votación debe celebrarse con los mecanismos históricos, es decir, cada diputado desde su curul en el Plenario y no en una urna, como pretende el partido oficialista.

 

El diputado del PLN Fabio Molina acusó a la oposición de generar el "caos" y "buscar el fracaso del Gobierno", mientras que los diputados del bloque indicaron que volverán al Plenario en cuanto se garanticen las condiciones tradicionales para emitir su voto.


El diputado del PAC Manrique Oviedo declaró que los 30 congresistas no asistirán a sesiones ni participarán de las comisiones legislativas hasta que se concrete el nuevo directorio.


No obstante, se espera que mañana se haga un nuevo intento de votación, para lo cual las partes estarán en negociaciones previas.

 

Este es un escenario nunca visto en Costa Rica, considerada la democracia más estable de Latinoamérica al menos desde 1948, cuando una revolución en defensa de la pureza del sufragio encabezada por el fundador del PLN y tres veces presidente José Figueres Ferrer impidió un fraude electoral y luego disolvió el Ejército.


El ministro costarricense de Comunicación, Roberto Gallardo, dijo a Efe que Chinchilla está en disposición de hacer la presentación oral "cuando la situación de la Asamblea se normalice". No obstante, se debe evaluar la legalidad de esta acción.


El futuro del directorio legislativo es, por ahora, incierto, pues ambos bloques mantienen firmes su posiciones.


El discurso que planeaba pronunciar la presidenta destacaba sus logros en materia de seguridad, social y económica, además de aludir someramente al conflicto territorial con Nicaragua, que se ventila en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.


Chinchilla no se ha referido aun a lo sucedido hoy en la Asamblea Legislativa, aunque Gallardo señaló que el Gobierno espera que el Congreso vuelva a su funcionamiento normal lo más pronto posible.


Nancy De Lemos


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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