Brasil comete un "error terrible" al aceptar la visita oficial del líder iraní, Mahmud Ahmadineyad, dijo en una entrevista publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo el presidente de la subcomisión de Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes de EEUU, diputado Eliot Engel.
"Es un error terrible del presidente Lula (Luiz Inácio Lula da Silva) darle legitimidad al iraní, y es eso lo que está haciendo al permitir que realice una visita de Estado a Brasil", afirmó Engel, un diputado del partido Demócrata que lidera el grupo de congresistas estadounidenses con interés en Brasil.
El líder iraní tiene previsto realizar una visita a Brasil el 23 de noviembre, es decir apenas diez días después de que comenzó hoy a Brasil el presidente de Israel, Simón Peres, con el objetivo, según el gobierno israelí, de frenar la "infiltración iraní" en América Latina.
"Está muy claro que Ahmadineyad es un tirano, que robó las elecciones. Una cosa es que acepten reunirse con él ciertos líderes de América Latina como Hugo Chávez (presidente venezolano), que están haciendo cosas para minar la democracia de sus propios países, pero es muy diferente que el presidente del país más importante de Suramérica lo reciba (al líder iraní)", agregó el legislador.
En su entrevista al diario brasileño, Engel asegura que Ahmadineyad con seguridad utilizará su visita a Brasil como propaganda para intentar mostrar que fue legitimado internacionalmente.
El diputado estadounidense alertó igualmente que la visita se produce en momentos en que Irán mantiene "discusiones delicadas" con el resto del mundo sobre su capacidad nuclear y sobre sus bases nucleares secretas.
"A eso hay que sumarle que Ahmadineyad ya dicho que quiere barrer Israel de la tierra y que niega el Holocausto, y que el gobierno de Irán tiene conexiones con el grupo que cometió dos atentados con bombas en suelo suramericano", agregó el legislador al referirse a los atentados contra blancos israelíes en Buenos Aires en la década del noventa.
De acuerdo con Engel, la decisión de Brasil puede perjudicar su reivindicaciones para obtener una silla permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.
"Soy un amigo de Brasil y apoyo la reivindicación del país por un esa silla permanente, por eso estoy tan desilusionado con la decisión de Lula de darle legitimidad a Ahmadineyad, un líder que es la antítesis de todo en lo que creemos en términos de democracia y coexistencia", manifestó.
De acuerdo con el legislador, una cosa es que Brasil intente atraer a Irán para conversaciones con organismos internacionales, como el propio presidente estadounidense Barack Obama elogió de Lula, y otra cosa es darle tratamiento de jefe de Estado al líder iraní y conferirle legitimidad.
"No rechazo la necesidad de abrir un diálogo con Irán, pero lo que Lula está haciendo es muy diferente", estimó.
"Lógico que un jefe de Estado puede adoptar la política que quiera y hablar con quien quiera, pero una cosa es hablar y otra recibir en el país", añadió.
"El presidente Obama nunca recibiría a Ahmadineyad en Estados Unidos. Él puede hasta llegar a conversar con el gobierno iraní, pero nada más. Recibirlo es equivocado", concluyó.